Victor Wembanyama estrenó su nueva condición de capitán de Francia con una actuación dominante ante Eslovenia, a la que el combinado galo derrotó por 92-67 en París, en un encuentro correspondiente a la cuarta ventana de clasificación para la Copa del Mundo FIBA 2027. El pívot de los San Antonio Spurs terminó con 22 puntos, 9 rebotes y un tapón en apenas 21 minutos, con un excelente 5/5 en tiros de dos y 9/10 desde la línea de tiros libres.
El encuentro suponía el regreso de Wembanyama a la selección francesa en un partido oficial desde los Juegos Olímpicos de París 2024 y también su estreno como capitán después de que la Federación Francesa de Baloncesto decidiera otorgarle el brazalete en sustitución de Rudy Gobert. El seleccionador Frédéric Fauthoux justificó la decisión por la ejemplaridad, la ética de trabajo y la capacidad de liderazgo del jugador, pero también como una apuesta de futuro para una selección que pretende construir su próximo ciclo alrededor de su gran estrella.
La respuesta sobre la pista fue inmediata. Francia comenzó el partido con un parcial de 16-5 y no permitió que Eslovenia encontrara ritmo durante el resto del encuentro. Wembanyama marcó diferencias desde el inicio y acabó dejando una actuación especialmente eficiente, aunque el rendimiento colectivo fue todavía más significativo. Francia utilizó diferentes combinaciones interiores y mantuvo la intensidad pese a las rotaciones, mientras Eslovenia acusó además la ausencia de Luka Doncic.
El partido también permitió comprobar que el cambio de liderazgo no supone necesariamente el final del papel de Gobert en la selección. El veterano pívot aportó 9 puntos y 7 rebotes y compartió pista con Wembanyama durante buena parte del encuentro. El nuevo capitán francés ha defendido públicamente la continuidad de esa asociación y considera que ambos todavía pueden compartir muchos años con Les Bleus.
La victoria coloca a Francia con un balance de 6-1 y al frente del grupo L de la fase europea de clasificación para el Mundial de 2027. El equipo francés tiene ahora como siguiente objetivo el encuentro del domingo ante Suecia, una nueva oportunidad para comprobar la evolución de un proyecto que ya ha comenzado a girar definitivamente alrededor de Wembanyama.
El nuevo capitán tiene, además, una motivación añadida para el próximo Mundial. Francia nunca ha conquistado el oro en una Copa del Mundo y sus mejores resultados son las medallas de bronce obtenidas en 2014 y 2019. El decimoctavo puesto de 2023 supuso un duro golpe para una selección que había llegado a aquel torneo como una de las candidatas, y el objetivo ahora pasa por recuperar su posición entre las grandes potencias internacionales.
Wembanyama afronta así su primer gran ciclo como líder de Francia con una perspectiva que va más allá de la clasificación para Qatar. Con 22 años, el jugador de San Antonio está llamado a convertirse en la referencia de una generación que también mira hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Su regreso ante Eslovenia ha ofrecido la primera imagen de ese nuevo escenario: Wembanyama con el brazalete, Gobert todavía a su lado y una Francia que ya empieza a pensar en el título mundial que nunca ha conseguido.
La información publicada por FIBA sobre el encuentro y las declaraciones posteriores de los protagonistas reflejan precisamente esa transición en el equipo francés, que afronta esta fase de clasificación con la mirada puesta tanto en asegurar su presencia en el Mundial como en construir el grupo que deberá competir por los grandes títulos internacionales durante los próximos años.
