La segunda jornada de la Euroliga dejó una de esas fotografías que el baloncesto español preferiría guardar en un cajón: tres derrotas y una victoria entre sus cuatro representantes. La excepción fue Valencia Basket, que convirtió el duelo ante Baskonia en una fiesta ofensiva, alcanzó los 111 puntos y firmó la mayor anotación de su historia en la competición. El resto, a mirar el marcador con esa mezcla tan europea de preocupación y paciencia que suele acompañar a las primeras jornadas.
El Valencia Basket de Xavi Albert no tuvo demasiadas ganas de negociar. Salió al Roig Arena con la intención bastante evidente de resolver pronto el asunto y terminó pasando por encima de un Baskonia que nunca encontró una respuesta defensiva convincente. El 111-88 no fue solamente una victoria amplia: fue el nuevo récord anotador del conjunto valenciano en la Euroliga, que dejó atrás los 108 puntos de su anterior techo. Armoni Brooks, Sako, Osetkowski, Nikola Mirotic, TJ Shorts y Josep Puerto participaron de una producción coral que convirtió el partido en una larga demostración de poderío ofensivo.
Valencia suma así dos victorias en las dos primeras jornadas y se convierte en el único equipo español que ha conseguido salir invicto de este arranque. Baskonia, por el contrario, acumula dos derrotas y tendrá que empezar a buscar soluciones defensivas antes de que la Euroliga convierta el calendario en una trituradora.
En Barcelona, el Barça descubrió que jugar en Dubái tiene algo de viaje al futuro. El equipo de Xavi Pascual se impuso a los azulgranas por 94-87 después de un segundo cuarto demoledor, un 29-12 que cambió por completo el partido. Kevin Punter terminó con 25 puntos e intentó rescatar a los suyos en el tramo final, pero el esfuerzo llegó cuando el rival ya había construido una ventaja demasiado pesada. El conjunto emiratí, además, encontró en Mfiondu Kabengele una de sus grandes armas, mientras el Barça pagó sus problemas en la pintura y la falta de continuidad.
El Real Madrid tampoco pudo estrenar su casillero de victorias. Anadolu Efes se impuso por 94-84 en Estambul en un partido en el que los blancos volvieron a tropezar con un enemigo bastante poco sofisticado pero tremendamente eficaz: las pérdidas de balón. El equipo madrileño entregó 21 posesiones, 14 de ellas durante la primera mitad, y aunque logró acercarse a cuatro puntos en el tramo final, no consiguió darle la vuelta al encuentro.
Mientras los equipos españoles hacían cuentas, Olympiacos se llevó de Kaunas uno de esos partidos que justifican por sí solos una noche de Euroliga. El conjunto griego derrotó al Zalgiris por 91-93 después de un encuentro de máxima igualdad, con 21 cambios de liderazgo y diferencias mínimas durante buena parte de los cuarenta minutos. Evan Fournier terminó con 19 puntos, Sasha Vezenkov aportó 18 puntos y ocho rebotes y Jean Montero sumó 15 para un Olympiacos que ya presenta un 2-0. Los lituanos, pese a la derrota, ofrecieron resistencia hasta el último ataque.
En Estambul, Fenerbahçe no tuvo semejantes problemas. El campeón turco se impuso al Bayern Múnich por 100-76 y consiguió una de las victorias más contundentes de la jornada. El equipo de Sarunas Jasikevicius controló el partido desde muy pronto y terminó superando con claridad a un Bayern incapaz de sostener el ritmo ofensivo local.
Más dramático fue lo ocurrido en Belgrado, donde Estrella Roja perdió ante Hapoel Tel Aviv por 80-81 en uno de los finales más apretados de la jornada. Un partido decidido por un solo punto que volvió a recordar esa vieja ley no escrita de la Euroliga: cuarenta minutos de baloncesto pueden reducirse, llegado el momento, a una posesión y a la capacidad de alguien para no equivocarse.
En Milán tampoco sobró precisamente tranquilidad. Olimpia Milano derrotó a Virtus Bolonia por 87-85 en otro duelo italiano resuelto en el alambre. Dos puntos de diferencia para completar una jornada en la que varios de los partidos importantes llegaron vivos a los últimos ataques.
Y París tampoco pudo aprovechar el factor local. Partizan Belgrado se impuso al conjunto francés por 79-92, una victoria importante para los serbios fuera de casa que deja a Paris con la obligación de buscar respuestas después de dos jornadas.
La jornada no termina todavía. Este miércoles quedan por disputarse el Maccabi Tel Aviv-Besiktas y el Panathinaikos-ASVEL, por lo que el balance definitivo de la segunda ronda tendrá que esperar unas horas más.
Pero la fotografía provisional ya resulta bastante nítida. Olympiacos y Valencia Basket han empezado con dos victorias. Fenerbahçe también presenta un balance perfecto después de sus dos primeros partidos. En el otro extremo, Real Madrid y Baskonia todavía buscan estrenarse, mientras Barcelona encaja su primera derrota después de haber comenzado ganando.
Para los españoles, la cuenta es sencilla: tres derrotas, una victoria y un equipo que decidió que la mejor manera de salvar la noche era meter 111 puntos.
Valencia no solo ganó. Corrió, defendió, encontró tiros y convirtió el Roig Arena en una trituradora de baloncesto. En una competición en la que a menudo una posesión vale una temporada, los valencianos decidieron esta vez que había que resolverlo a base de puntos.
La Euroliga apenas lleva dos jornadas, pero ya ha dejado una primera advertencia para los cuatro españoles y es que en Europa nadie va a regalar nada.
