El nuevo entrenador del conjunto de Villeurbanne cobrará alrededor de 200.000 euros esta temporada, muy por debajo del millón que tenía previsto percibir inicialmente, en un esfuerzo destinado a mantener a buena parte de su cuerpo técnico.Tony Parker ha decidido rebajar de forma drástica su salario como entrenador del ASVEL para contribuir a la reconstrucción del proyecto después de los problemas financieros sufridos por el club durante el verano. Según ha explicado el propio Parker a L’Équipe, sus emolumentos para esta temporada quedarán en torno a los 200.000 euros, frente a los más de un millón que tenía previsto cobrar inicialmente. La información ha sido recogida este martes por BeBasket.
La decisión llega después de que el presupuesto inicialmente proyectado por el ASVEL para la temporada 2026/27, cifrado en unos 59 millones de euros, tuviera que ser revisado drásticamente tras no recibir las garantías necesarias de un inversor asiático. El club terminó presentando un presupuesto cercano a los 24 millones, una reducción de aproximadamente 35 millones respecto al plan inicial.
El cambio de escenario obligó al ASVEL a rehacer buena parte de sus planes deportivos. Varias de las incorporaciones anunciadas durante las primeras semanas del verano abandonaron posteriormente el proyecto, mientras que el club tuvo que reconstruir su plantilla con un presupuesto mucho más ajustado. Pese a ello, el equipo ha conseguido cerrar un grupo competitivo alrededor de nombres como Patty Mills, Jae Crowder, Joel Bolomboy, TyTy Washington, Tremont Waters o Hugo Besson.
Parker ha optado también por proteger a su cuerpo técnico. El exjugador de los San Antonio Spurs ha explicado que su reducción salarial permite conservar a buena parte de los profesionales que había elegido para acompañarle en su primera experiencia como entrenador principal, con Vincent Collet como una de las figuras más destacadas del staff. La intención del técnico es que los problemas económicos del club no terminen repercutiendo sobre el grupo de trabajo.
El contraste con el escenario planteado al comienzo del verano es especialmente llamativo. Parker había diseñado inicialmente un proyecto ambicioso, con la intención de convertir al ASVEL en uno de los grandes protagonistas del baloncesto francés y competir con mayores garantías en la Euroliga. La caída del presupuesto obligó a rebajar las expectativas, aunque el club mantiene una plantilla de considerable nivel para afrontar las dos competiciones.
Para Parker se trata además de un cambio importante en su carrera. El cuatro veces campeón de la NBA y referente histórico de la selección francesa ha pasado esta temporada de los despachos al banquillo para asumir por primera vez el cargo de entrenador principal a nivel profesional. Ahora deberá afrontar ese reto en unas circunstancias muy diferentes a las que esperaba cuando comenzó el proyecto.
El esfuerzo económico del técnico simboliza así el giro que ha experimentado el ASVEL en apenas unas semanas. De un proyecto construido alrededor de grandes inversiones y fichajes ambiciosos a una estructura mucho más contenida, pero que Parker pretende mantener competitiva. Su renuncia a una parte sustancial de su salario es una de las consecuencias más visibles de ese nuevo escenario.
