Substack gana terreno en el periodismo de baloncesto: los periodistas buscan lectores más allá de los medios tradicionales

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La vuelta de Zach Lowe a la escritura con una newsletter de pago se suma a una tendencia que también alcanza al baloncesto europeo y español, donde periodistas y analistas están creando publicaciones propias para ofrecer información, análisis y opinión directamente a sus lectores.El periodismo de baloncesto está explorando nuevas formas de llegar a su audiencia y financiar el trabajo especializado. Substack, una plataforma que combina boletines por correo electrónico, publicaciones web y suscripciones, se ha convertido en uno de los espacios elegidos por profesionales que quieren construir una comunidad propia sin depender exclusivamente de los medios tradicionales ni de las redes sociales.

Uno de los últimos movimientos ha sido el de Zach Lowe, uno de los analistas más reconocidos de la NBA, que el 12 de octubre anunció el regreso de The Lowe Post en formato de newsletter. Después de dos años alejado de la escritura regular, tras su salida de ESPN en 2024, Lowe ha recuperado el proyecto en colaboración con The Ringer y Substack. Su propuesta incluye análisis táctico, evolución de los equipos, posibles traspasos y aspectos del juego que no siempre encuentran espacio en la cobertura diaria. La suscripción de pago cuesta diez dólares mensuales o setenta al año, con el objetivo de publicar al menos un artículo semanal.

Lowe no es un caso aislado. Marc Stein ha consolidado The Stein Line como una publicación centrada en la información de la NBA, los movimientos de mercado y las noticias que rodean a la competición. Su modelo combina contenidos gratuitos con otros reservados a los suscriptores de pago, una fórmula que permite captar nuevos lectores y ofrecer un producto específico a quienes están dispuestos a financiarlo.

La tendencia también tiene recorrido en España. Elio Martínez, fundador de nbamaniacs, desarrolló 82 partidos como un proyecto centrado en la NBA, con textos exclusivos, podcasts y una comunidad de suscriptores. El periodista anunció en junio de 2026 el final de su actividad relacionada con la liga estadounidense, después de más de dieciocho años de cobertura, pero su trayectoria constituye un ejemplo de que el contenido especializado de pago lleva tiempo buscando su espacio en el mercado español.

En el baloncesto europeo, Sergio Martínez Urcelay, comentarista de ACB en DAZN, puso en marcha El radar de Milos en Substack en noviembre de 2025. La publicación nació con la intención de explicar el baloncesto europeo desde una perspectiva que va más allá de los resultados, con análisis, contexto y una selección de asuntos relevantes para los aficionados. Otros proyectos, como el de Pere Purrà, han explorado también la combinación de artículos abiertos con análisis tácticos y materiales exclusivos para suscriptores.

Detrás de estas iniciativas hay una transformación que afecta al conjunto del periodismo digital. El tráfico procedente de buscadores y redes sociales no garantiza una audiencia estable, mientras que los cambios en los algoritmos pueden alterar de forma repentina el alcance de una publicación. Una newsletter permite mantener un canal directo con el lector a través del correo electrónico y construir una relación que no depende por completo de esas plataformas. Substack añade a esa distribución herramientas de suscripción, comentarios y conversación entre los miembros de cada comunidad.

El modelo, sin embargo, no elimina las dificultades económicas del periodismo. Conseguir que un lector se suscriba gratuitamente no significa que esté dispuesto a pagar, y una publicación independiente necesita mantener una periodicidad, una identidad reconocible y contenidos que justifiquen el desembolso. La reputación del periodista y la especialización pueden ayudar, pero no garantizan por sí solas la rentabilidad. La experiencia de los proyectos que ya funcionan demuestra que el reto no consiste únicamente en abrir una cuenta, sino en ofrecer algo que el lector no encuentre de la misma manera en otros canales.

En el baloncesto, esa diferenciación puede adoptar distintas formas: información propia sobre el mercado, análisis táctico, seguimiento de competiciones menos atendidas, entrevistas, investigación o una mirada internacional capaz de conectar la NBA, la Euroliga, las ligas nacionales y el baloncesto formativo. La newsletter no tiene por qué sustituir al medio de comunicación en el que trabaja un periodista; también puede complementarlo y abrir un espacio para contenidos que requieren más tiempo y profundidad.

La expansión de estas publicaciones plantea, en definitiva, una pregunta sobre el futuro del oficio. Si durante años el objetivo fue alcanzar al mayor número posible de lectores mediante el tráfico digital, ahora una parte de los profesionales busca también una audiencia más pequeña, pero más comprometida y dispuesta a sostener económicamente su trabajo. Substack no garantiza ese resultado, pero está ofreciendo a los periodistas una herramienta para intentarlo.