La temporada de Satou Sabally ha terminado antes de tiempo. New York Liberty anunció este jueves que la alero alemana se perderá el resto de la temporada de la WNBA, incluidos los playoffs, mientras continúa recuperándose de la conmoción cerebral que sufrió el pasado 23 de junio ante Las Vegas Aces.La noticia llega justo en la víspera del Mundial que Alemania organiza en Berlín, aunque la propia Sabally ya había anunciado el pasado 19 de agosto que no podría participar en la cita mundialista. La jugadora de 28 años había señalado entonces que debía escuchar a su cuerpo, priorizar su salud y centrarse en completar su recuperación.
Su ausencia supone un golpe especialmente duro para Alemania. Sabally estaba llamada a ser una de las grandes referencias del equipo anfitrión en el torneo que comienza este viernes y que, para ella, tenía además un significado especial por disputarse en su ciudad natal. El seleccionador alemán, Olaf Lange, reconoció que la baja de la jugadora supone una pérdida difícil de compensar.
La lesión sufrida en junio es además la segunda conmoción cerebral de Sabally en menos de un año. La anterior se produjo durante las Finales de la WNBA de 2025, cuando defendía la camiseta de Phoenix Mercury y también ante Las Vegas Aces. Desde el golpe de junio, la internacional alemana no ha vuelto a disputar un encuentro.
Su primera campaña con New York Liberty queda reducida a 13 partidos, con unos promedios de 10,4 puntos, 2,8 rebotes y 1,9 asistencias. La franquicia neoyorquina, que ya tiene asegurada su presencia en los playoffs, afrontará el tramo decisivo de la temporada sin una jugadora que había llegado en abril como uno de sus grandes refuerzos.
Y el problema para Alemania va más allá de Satou. Su hermana Nyara también había estado entre las dudas por una lesión en la pantorrilla, mientras que Leonie Fiebich, otra de las piezas importantes del combinado germano, arrastraba problemas en el pie.
Alemania se estrenará este viernes precisamente ante España, a las 17:45 horas, en el partido inaugural de ambas selecciones en el Mundial. El conjunto anfitrión tendrá que afrontar el campeonato sin una de sus principales estrellas y con la presión añadida de jugar ante su público.
