El ASVEL Villeurbanne ya tiene definida su plantilla para la temporada 2026-27, un grupo de 15 jugadores que estará dirigido por primera vez por Tony Parker y que tendrá como principales referencias a los veteranos Patty Mills y Jae Crowder. El conjunto francés ha completado un verano especialmente movido con una profunda renovación de su plantilla y afrontará una nueva temporada en la Euroliga con un equipo que combina experiencia, juventud y numerosos jugadores capaces de desempeñar varias posiciones.
Mills es uno de los nombres centrales del nuevo proyecto. El base australiano llegó a Villeurbanne después de su espectacular tramo final de la pasada temporada con La Laguna Tenerife, donde promedió 18,6 puntos en apenas 22 minutos y dejó dos actuaciones especialmente destacadas en los playoffs de la Liga Endesa: 29 puntos frente al Real Madrid y 36 ante el Barcelona. En ASVEL volverá a coincidir con Parker, su antiguo compañero en los San Antonio Spurs y con quien conquistó el anillo de la NBA en 2014.
El otro gran nombre del nuevo ASVEL es Jae Crowder. El estadounidense, de 36 años, acumula 14 temporadas y más de 900 partidos entre temporada regular y playoffs de la NBA y aportará experiencia, capacidad defensiva y liderazgo a un equipo que necesita encontrar rápidamente una nueva identidad. Crowder disputó sus últimos partidos NBA con Sacramento durante la temporada 2024-25 y llega a Francia después de su paso por los Vaqueros de Bayamón.
La última pieza en incorporarse fue TyTy Washington, elegido en el puesto 29 del Draft NBA de 2022 y con experiencia en Houston, Milwaukee, Phoenix y Los Angeles Clippers. El base de 24 años llega después de una etapa en la G League en la que superó los 20 puntos de media y completa un perímetro en el que también estarán Tremont Waters, Marc-Owen Fodzo Dada, Edwin Jackson y Hugo Besson.
El ASVEL contará también con Myles Cale, Both Gach, David Lighty y Jae Crowder en las posiciones exteriores, mientras que el juego interior estará formado por Yves Pons, Nate Sestina, Joel Bolomboy, Bodian Massa y Mathis Dossou-Yovo. Bolomboy es una de las piezas con mayor experiencia en la Euroliga, mientras que Massa y Dossou-Yovo aportarán alternativas físicas en la pintura.
El resultado es una plantilla con cuatro bases o combo-guards —Washington, Waters, Fodzo Dada y Mills—, varias opciones capaces de generar juego desde el perímetro y cinco jugadores interiores, además de Crowder, que puede actuar como ala-pívot. Esa variedad permitirá a Parker plantear diferentes quintetos, aunque también le obligará a establecer rápidamente una jerarquía y repartir los minutos en un grupo con muchos jugadores acostumbrados a tener responsabilidades importantes.
El verano del ASVEL no ha sido sencillo. El club tuvo que reajustar su proyecto después de una reducción considerable de su presupuesto, lo que provocó la salida de jugadores que inicialmente estaban llamados a formar parte de la plantilla, como Sylvain Francisco, Daniel Theis, Armoni Brooks y Nick Weiler-Babb. Francisco terminó en Panathinaikos, Theis en Maccabi Tel Aviv, Brooks fue cedido al Valencia Basket y Weiler-Babb acabó en el Estrella Roja.
La respuesta fue acelerar el mercado durante las últimas semanas y construir un grupo diferente al inicialmente previsto. Las incorporaciones de Waters, Hugo Besson, Mathis Dossou-Yovo y Washington terminaron de completar una plantilla que, pese a los problemas surgidos durante el verano, presenta una mayor profundidad y variedad de recursos de la que podía esperarse hace unas semanas.
Tony Parker afrontará así su primera temporada como entrenador principal con un equipo que tendrá que competir simultáneamente en la Euroliga y en la liga francesa. La presencia de Mills, Crowder, Lighty y Edwin Jackson aporta experiencia a un vestuario que también cuenta con varios jugadores que buscarán dar un salto en el máximo nivel continental.
El nuevo ASVEL ya está completo. Ahora Parker tendrá que convertir la acumulación de talento y experiencia en una estructura competitiva, con el reto de recuperar protagonismo en Francia y mejorar el rendimiento europeo de un equipo que la pasada temporada terminó la Euroliga con solo ocho victorias en 38 jornadas.
