Obradoiro vuelve a la ACB con un proyecto continuista y nuevas piezas para competir desde el primer día

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El Monbus Obradoiro afronta su regreso a la Liga Endesa con una idea clara: mantener buena parte de las señas de identidad que le llevaron de nuevo a la máxima categoría y añadir experiencia y talento a una plantilla diseñada para competir desde el inicio.El conjunto compostelano mantiene al frente a Diego Epifanio y a todo su cuerpo técnico, la misma estructura que consiguió el ascenso la pasada temporada. La continuidad alcanza también a varios jugadores importantes del proyecto, entre ellos Alex Barcello, Diogo Brito, Olle Lundqvist, Sergi Quintela, Yunio Barrueta, Alejandro Galán y Felipe dos Anjos.

A ese bloque se han sumado seis incorporaciones, con Brandon Childress, Caleb Agada, Leo Meindl, Alonso Faure, Efe Abogidi y Joel Soriano como nuevas piezas del equipo.

Entre ellas destaca Caleb Agada, un exterior de 31 años que ya conoce la Liga Endesa después de disputar los 34 encuentros de la pasada temporada con el Hiopos Lleida. El internacional nigeriano promedió 7,8 puntos, 2,7 rebotes y 2 asistencias en su estreno en la máxima categoría y aporta además la capacidad para desempeñarse tanto como base como escolta.

Agada también aporta experiencia internacional. Ha pasado por diferentes competiciones europeas y conquistó la Basketball Africa League con Al Ahly Tripoli. Con Nigeria disputó los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y formó parte del histórico triunfo de la selección africana frente a Estados Unidos.

El proyecto obradoirista ya ha comenzado a rodar. Tras el primer amistoso ante Leyma Coruña, saldado con derrota por 82-89, el equipo afronta una pretemporada con cinco citas confirmadas antes del inicio oficial de la competición.

El encuentro de este sábado ante el ASISA Joventut en Gijón supone otro paso dentro de esa preparación y permite comprobar por primera vez el funcionamiento de buena parte de las nuevas piezas ante un rival ACB. La Penya, además, afronta el encuentro con varias ausencias por las ventanas FIBA, mientras que Obradoiro también está pendiente de la incorporación progresiva de sus internacionales.

El reto para Epifanio será conseguir que la continuidad del proyecto del ascenso se traduzca en competitividad en una categoría mucho más exigente. La apuesta del club combina conocimiento del equipo, estabilidad en el banquillo y jugadores con experiencia suficiente para afrontar el salto.

El regreso a la ACB ya está en marcha. Y el Obradoiro quiere que el ascenso no sea el final de una historia, sino el comienzo de una nueva etapa.