Milano sobrevive a la remontada de Venezia y vuelve a levantar la Supercoppa

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Olimpia Milano ha comenzado la temporada como terminó la anterior: levantando un trofeo frente a Reyer Venezia. El conjunto de Peppe Poeta se impuso por 94-87 en la prórroga en la final de la Supercoppa Italiana disputada en Tortona y conquistó por tercera temporada consecutiva el primer título del curso.

Milano llegó a dominar por 19 puntos durante la primera mitad y parecía tener la final encarrilada, pero Venezia convirtió el partido en otra historia después del descanso. La reacción de la Reyer le permitió ponerse por delante y alcanzar los últimos segundos con opciones reales de llevarse el trofeo. Con 79-77 para Venezia, Leandro Bolmaro consiguió dos tiros libres a diez segundos del final para devolver el empate al marcador. El último lanzamiento de Glynn Watson no entró y la final se marchó al tiempo extra.

En la prórroga, la profundidad de Milano terminó inclinando una final que había cambiado varias veces de dueño. Marko Guduric apareció en el tramo decisivo después de una recuperación defensiva y Alec Peters aportó los tiros libres que terminaron de abrir la distancia. Bolmaro cerró la noche con una acción sobre la bocina para establecer el 94-87 definitivo.

Moses Wright fue elegido MVP después de firmar 23 puntos y seis rebotes, mientras Bolmaro terminó con 17 puntos y Guduric añadió 15. En Venezia, Kyle Wiltjer alcanzó los 18 puntos y Jordan Parks los 15, dentro de una reacción que estuvo a punto de cambiar por completo el destino de una final que había comenzado con una diferencia considerable.

El triunfo permite además a Olimpia Milano quedarse en solitario como el equipo con más Supercoppe italianas. El club alcanza las siete, tres de ellas consecutivas, y supera las seis que tenía Siena. Para Peppe Poeta supone también su tercer trofeo italiano como entrenador principal de Milano, después del Scudetto y la Coppa Italia conquistados durante su primera etapa al frente del equipo.

La temporada italiana apenas ha comenzado, pero Milano ya ha vuelto a colocar un trofeo en sus vitrinas. Venezia, en cambio, se marcha de Tortona con la sensación de haber tenido al campeón contra las cuerdas después de levantar una desventaja de 19 puntos y llevar la final hasta un escenario en el que cualquier posesión podía decidirla.