Lonzo Ball y una retirada que nunca anunció

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Lonzo Ball tiene 28 años y sigue esperando una llamada de la NBA. El base estadounidense se ha visto obligado a desmentir este miércoles los rumores que apuntaban a su retirada después de que unas declaraciones en un podcast fueran interpretadas como el anuncio del final de su carrera.

«¿Me retiré? Me entero ahora», escribió Ball en sus redes sociales. «Sigo esperando una llamada. Toda la temporada de la NBA», añadió el jugador, actualmente sin contrato.

El origen de la confusión está en una conversación con Gilbert Arenas en la que Ball habló de su trayectoria utilizando un tono que muchos interpretaron como una despedida. El jugador recordó que había dado todo lo que tenía al baloncesto y reconoció que las lesiones le impidieron alcanzar el nivel que esperaba.

«No creo que alguna vez llegara a mi techo», explicó Ball al recordar una carrera marcada por los problemas físicos. Después de sus primeras temporadas en Los Angeles Lakers y New Orleans Pelicans, el base encontró en Chicago un escenario en el que comenzó a mostrar todo su potencial antes de que una grave lesión de rodilla cambiara su trayectoria.

Ball llegó a perderse más de dos temporadas completas y tuvo que someterse a varias intervenciones, incluida una cirugía de trasplante de cartílago en 2023. Regresó a las pistas durante la temporada 2024-25 y disputó la pasada campaña con Cleveland, pero terminó el curso sin continuidad y actualmente continúa como agente libre.

El episodio refleja hasta qué punto la carrera de Ball ha quedado condicionada por sus problemas físicos. Elegido con el número 2 del Draft de 2017 por los Lakers, llegó a Chicago convertido en una pieza importante de un equipo que comenzó aquella temporada con un balance de 27-13 antes de que la lesión interrumpiera su progresión. En nueve temporadas ha disputado 322 partidos de temporada regular, muy lejos de la continuidad que se esperaba de aquel jugador seleccionado entre los primeros del Draft.

Ahora, sin embargo, el propio Ball ha dejado claro que no ha cerrado la puerta. No ha anunciado su retirada y sigue esperando que alguna franquicia le ofrezca la posibilidad de regresar a la NBA. La retirada, por tanto, tendrá que esperar, al menos por ahora.