Las Vegas ha dado otro paso hacia la NBA. La ciudad vuelve a estar en el centro de las conversaciones de la liga después de la última reunión de propietarios, en la que el proceso de expansión hacia Las Vegas y Seattle avanzó hacia una nueva fase. La NBA mantiene el objetivo de tomar una decisión antes de que termine 2026, con la temporada 2028/29 como horizonte para las posibles nuevas franquicias.La candidatura de Las Vegas presenta una particularidad respecto a Seattle: existe una competencia mucho mayor entre grupos interesados en hacerse con la futura franquicia y todavía está por resolver dónde jugaría el equipo. El propio Adam Silver explicó esta semana que Las Vegas concentró más atención durante la reunión de propietarios precisamente por la existencia de diferentes propuestas de propiedad y de pabellón.
El proceso entra ahora en una fase especialmente interesante. Los grupos que continúan en la carrera tienen que presentar sus nuevas propuestas y la NBA está evaluando no solo la capacidad financiera de los candidatos, sino también sus planes para el pabellón y la infraestructura necesaria para albergar una franquicia. Entre los grupos conocidos están los encabezados por Bill Foley, propietario de los Golden Knights, Nancy Walton Laurie y Bill Laurie, y el formado alrededor de Jerry Colangelo y Vinny Del Negro.
El pabellón es precisamente uno de los grandes asuntos pendientes. T-Mobile Arena aparece como una posible solución inicial, aunque la liga considera que necesitaría mejoras importantes para acoger a una franquicia NBA. Al mismo tiempo, varios grupos trabajan con proyectos para construir una nueva instalación. Silver ha descrito la posibilidad de un nuevo recinto como un elemento relevante por la capacidad de generar actividad durante todo el año en una ciudad cuyo modelo deportivo y de entretenimiento ha cambiado radicalmente durante la última década.
La transformación de Las Vegas es parte importante de la historia. Los Golden Knights llegaron a la NHL en 2017 y los Raiders comenzaron a jugar en la ciudad en 2020. La llegada de una franquicia NBA supondría incorporar una tercera de las grandes ligas profesionales norteamericanas a una ciudad que hace apenas una década no tenía ninguna.
La NBA todavía no ha concedido ninguna franquicia ni ha elegido un grupo propietario. Lo que existe ahora es un proceso formal de evaluación de Las Vegas y Seattle, autorizado por la liga desde marzo, con PJT Partners como asesor estratégico para analizar los mercados, los grupos de propiedad y las infraestructuras.
Las Vegas todavía no tiene equipo NBA. Pero, por primera vez, la ciudad ya no está hablando de la posibilidad como una idea lejana sino que ya está compitiendo por ella.
