Las Golden State Valkyries afrontan el regreso de la WNBA con una oportunidad que parecía difícil de imaginar cuando comenzó la temporada: disputar el liderazgo de la liga hasta el último día. La franquicia californiana llega al tramo decisivo con un balance de 29-11, cuatro victorias consecutivas y el segundo mejor registro de la competición, a solo dos triunfos de unas Minnesota Lynx que lideran la clasificación con 31-9.
La competición se reanudará esta semana después del parón provocado por la Copa del Mundo de Berlín. A Golden State le quedan cuatro encuentros de fase regular y, aunque necesita prácticamente un pleno y algún tropiezo de Minnesota para alcanzar el primer puesto, ya tiene garantizada su presencia en los playoffs y el factor cancha en la primera ronda.
El regreso llega, además, después de dos semanas muy particulares para el vestuario de las Valkyries. Cuatro jugadoras de la plantilla han participado en el Mundial: Gabby Williams y Janelle Salaün con Francia, Cecilia Zandalasini con Italia y Miela Sowah con Australia. Natalie Nakase, por su parte, formó parte del cuerpo técnico de la selección estadounidense que conquistó el oro en Berlín.
La situación obliga ahora a acelerar la recuperación de la dinámica colectiva. La plantilla llevaba dos semanas trabajando sin varias de sus piezas principales y el cuerpo técnico tendrá apenas unos días para volver a reunir a todo el grupo antes del regreso a la competición. El primer compromiso será el viernes ante Portland Fire.
Golden State llega, sin embargo, con argumentos suficientes para mirar hacia arriba. Las Valkyries han construido durante la temporada una de las mejores defensas de la liga y han ganado cuatro partidos consecutivos, todos ellos fuera de casa. En esa estructura defensiva destaca especialmente Gabby Williams, que después de liderar a Francia hasta la final del Mundial aparece también entre las candidatas al premio de Mejor Defensora del Año.
Janelle Salaün es otra de las jugadoras que pueden marcar el tramo final. La francesa ha firmado una temporada de enorme impacto desde el banquillo y figura entre las candidatas al premio de Mejor Sexta Jugadora. Mientras tanto, Veronica Burton se ha convertido en una de las referencias defensivas de la competición y Kiah Stokes también aparece entre las mejores taponadoras de la liga.
El calendario ofrece además una oportunidad para mantener la presión sobre Minnesota. Golden State se enfrentará a Portland, Seattle, Portland y Las Vegas en sus cuatro últimos partidos, con tres de esos encuentros frente a equipos que actualmente están fuera de los puestos de playoffs.
Las Valkyries, por tanto, regresan a la WNBA con una doble misión: asegurar la segunda posición y, mientras exista una posibilidad matemática, perseguir a las Lynx por el liderato. La franquicia que el año pasado sorprendió llegando a los playoffs en su primera temporada afronta ahora una realidad muy distinta: ya no es una revelación, sino uno de los equipos que parten entre los grandes aspirantes al título.
Y el desafío comienza justo después del Mundial. El balón volverá a botar y Golden State tendrá que demostrar que las dos semanas de interrupción no han frenado el impulso que la había convertido en uno de los equipos más fuertes de la temporada.
