La temporada regular de la WNBA ya es historia y la competición entra desde este domingo en su segunda vida. Minnesota Lynx, Golden State Valkyries, Las Vegas Aces, Atlanta Dream, Indiana Fever, Washington Mystics, Dallas Wings y New York Liberty forman el grupo de ocho equipos que continuará peleando por el título después de una temporada que ha dejado una clasificación especialmente comprimida en la zona alta.
Minnesota Lynx llega a los playoffs como primer cabeza de serie después de asegurar matemáticamente la primera posición antes de la última jornada. El equipo de Cheryl Reeve terminó la fase regular con 32 victorias y 11 derrotas, aunque su tramo final dejó una derrota ante Indiana y cuatro derrotas en sus últimos cinco partidos, una circunstancia que añade una pequeña incógnita deportiva al comienzo de la postemporada.
Golden State Valkyries terminó la fase regular peleando por la segunda posición después de haber protagonizado una temporada histórica en apenas su segundo año de existencia. El equipo de Natalie Nakase había llegado a la última jornada con 31-12 y necesitaba ganar a Los Angeles Sparks para asegurarse el segundo puesto, mientras Las Vegas Aces todavía podía alcanzar esa posición.
Las Aces llegaron al último partido con 30-13 y seis victorias consecutivas. El equipo de Las Vegas ya tenía asegurada una de las cuatro primeras posiciones, lo que garantiza ventaja de campo en la primera ronda, pero todavía podía modificar su posición definitiva dependiendo de lo que sucediera en Phoenix y Los Ángeles.
Atlanta Dream, por su parte, cerró una temporada de crecimiento asegurando el cuarto puesto después de derrotar a New York Liberty. El triunfo por 83-65 permitió al equipo de Atlanta garantizar la ventaja de campo en la primera ronda.
Por detrás aparece un grupo especialmente interesante. Indiana Fever, Washington Mystics, Dallas Wings y New York Liberty completan el cuadro de ocho. Dallas llega además después de protagonizar una de las grandes historias de la temporada: las Wings terminaron con 27 victorias y 17 derrotas después de mejorar en 17 triunfos su registro de la temporada anterior, estableciendo el récord de mayor mejora de una temporada a otra en la historia de la WNBA.
La presencia de Indiana también añade otro foco de atención. Las Fever terminaron entre los ocho mejores después de una temporada marcada por Caitlin Clark y Kelsey Mitchell, mientras Washington regresó a los playoffs después de haber establecido además el récord de victorias de una temporada en la historia de la franquicia.
El formato cambia ahora por completo. La primera ronda comienza el domingo 27 de septiembre y se disputa al mejor de tres partidos, con formato 1-1-1. Las semifinales serán al mejor de cinco y las Finales, al mejor de siete. La WNBA ha establecido que los ocho equipos se ordenen exclusivamente por su balance de temporada regular, independientemente de la conferencia.
Y ahí comienza otra historia. La temporada regular ha servido para colocar las piezas, pero los playoffs empiezan de cero. Minnesota tendrá que defender el primer puesto conseguido durante 44 partidos; Golden State afrontará su segunda postemporada en apenas dos años de existencia; Las Vegas volverá a aparecer entre los equipos de referencia; Atlanta tratará de convertir su cuarta posición en una ventaja real y, por detrás, Indiana, Washington, Dallas y Nueva York llegan con caminos diferentes hacia el mismo objetivo.
La WNBA deja atrás la temporada regular y abre el domingo su campeonato más exigente. Cuatro series, ocho equipos y un primer partido que puede cambiarlo todo.
