La WNBA responde a Enes Kanter Freedom y lo declara inelegible para jugar en la competición

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La comisionada de la WNBA, Cathy Engelbert, ha respondido a los congresistas republicanos que reclamaban una definición de los criterios de elegibilidad para disputar la competición femenina y ha confirmado que Enes Kanter Freedom y Royce White no pueden participar en ella porque ambos son hombres, en una carta fechada el 16 de octubre que ha reavivado el debate sobre la identidad de género y las condiciones de acceso al baloncesto profesional femenino.

«Solo las mujeres pueden jugar en la WNBA y las personas que cita en su carta son ambos hombres», señala Engelbert en su respuesta al representante republicano Marlin A. Stutzman y a otros miembros del Congreso, que habían solicitado explicaciones sobre la aplicación de las normas de la liga. La comisionada, sin embargo, no desarrolla una definición general de mujer ni detalla los criterios específicos empleados para determinar la elegibilidad de los dos exjugadores de la NBA, una ausencia que Kanter Freedom ha situado en el centro de sus críticas.

El antiguo pívot, que anunció su intención de presentarse al draft de la WNBA de 2027 identificándose como mujer, ha difundido la carta en sus redes sociales y ha acusado a la competición de mantener una posición contradictoria. «La WNBA todavía no puede definir qué es una mujer, pero tiene absolutamente claro que sabe qué es un hombre», sostiene en su publicación, en la que cuestiona la autoridad de la comisionada para determinar su identidad y pregunta si la liga está incurriendo en transfobia. Se trata de la interpretación expresada por el propio Kanter Freedom, que ha convertido su intento de acceder a la competición en una campaña pública sobre las normas de participación en el deporte femenino.

La controversia comenzó en agosto, cuando Kanter Freedom y Royce White, ambos con pasado en la NBA, anunciaron que pretendían optar a una plaza en la liga femenina para la temporada de 2027. La iniciativa se produjo en un momento en el que la WNBA ya afrontaba un debate interno sobre la participación de deportistas transgénero y la necesidad de establecer criterios más precisos. La asociación de jugadoras, por su parte, ha advertido contra la utilización política de esta discusión y ha defendido que el debate debe desarrollarse sin alimentar el odio ni la discriminación.

El convenio colectivo de la WNBA establece que únicamente las mujeres pueden participar en la competición, pero no incorpora una definición más detallada que resuelva expresamente todas las cuestiones relativas a la identidad de género o al sexo asignado al nacer. Esa falta de concreción ha motivado las preguntas de los congresistas y ha situado a la dirección de la liga ante la necesidad de explicar cómo aplica sus reglas, en un contexto en el que la integridad competitiva, la seguridad de las jugadoras y la protección frente al acoso en las redes sociales forman parte de una discusión cada vez más visible.

En su carta, Engelbert también asegura que la WNBA continuará trabajando para garantizar la seguridad, el trato justo y el bienestar de las jugadoras y del personal, al tiempo que aborda el volumen de mensajes de odio e insultos dirigidos contra integrantes de la competición en internet. La respuesta resuelve de forma explícita la elegibilidad de Kanter Freedom y White, pero deja sin desarrollar la definición general que reclamaban los legisladores, por lo que el debate sobre los criterios de acceso al baloncesto femenino continúa abierto.