La NBA ha puesto punto final a casi un año de investigación sobre el caso que vinculaba a Kawhi Leonard, los Los Angeles Clippers y la empresa Aspiration con una posible vulneración de las normas de límite salarial. El veredicto deja un castigo histórico para la franquicia angelina: cinco elecciones de primera ronda del Draft, una multa de 30 millones de dólares y un año de suspensión para su propietario, Steve Ballmer.La investigación independiente, realizada por el despacho Wachtell, Lipton, Rosen & Katz, concluye que los Clippers incurrieron en un patrón de conductas que vulneraron las normas de la NBA destinadas a impedir la elusión del límite salarial.
Según las conclusiones publicadas por la liga, los Clippers iniciaron y facilitaron oportunidades de ingresos fuera de la pista para Leonard con cuatro empresas que mantenían relaciones comerciales con la franquicia: Aspiration Partners, Boingo Wireless, Daktronics y Lockton Insurance. La investigación sostiene además que el equipo incentivó a esas compañías a establecer acuerdos con el jugador ofreciéndoles negocio de los propios Clippers, además de asumir determinados gastos personales de Leonard y sus representantes.
La NBA también considera probado que el equipo no comunicó a la liga determinadas solicitudes de ingresos realizadas en nombre de Leonard por su entonces representante y tío, Dennis Robertson.
El castigo deportivo para los Clippers resulta especialmente severo. La franquicia perderá sus elecciones de primera ronda de los Drafts de 2029, 2030, 2031, 2032 y 2033. A ello se suma una multa de 30 millones de dólares y un programa de supervisión y cumplimiento que estará bajo control de la oficina de la NBA durante cinco años.
Ballmer también ha recibido una suspensión de un año de todas las actividades relacionadas con la liga y el equipo. La NBA considera que el propietario buscó conscientemente ayudar a Leonard a obtener ingresos fuera de la pista, además de aprobar un acuerdo empresarial que, según la investigación, era una condición previa para que Aspiration firmara un acuerdo de patrocinio con el jugador.
Las sanciones alcanzan igualmente a la cúpula ejecutiva de la franquicia. Gillian Zucker, presidenta de Operaciones Comerciales, ha sido suspendida durante un año sin sueldo por su responsabilidad directa en los acuerdos de patrocinio considerados irregulares y por proporcionar declaraciones falsas o engañosas durante la investigación. Lawrence Frank, presidente de Operaciones de Baloncesto, ha recibido una suspensión de seis meses sin sueldo por su participación en esos acuerdos y por aprobar determinados gastos relacionados con Leonard y su familia.
Leonard, por su parte, ha sido multado con 700.000 dólares. La NBA considera que el jugador, a través de Robertson, presionó a los Clippers para facilitarle oportunidades de ingresos, obtuvo esas oportunidades y no reembolsó determinados gastos personales pagados por la franquicia.
Dennis Robertson, antiguo representante y tío de Leonard, queda además apartado durante cinco años de cualquier actividad empresarial o relación con equipos de la NBA y sus entidades afiliadas en nombre o en relación con jugadores, empleados u otros miembros de la liga.
La diferencia entre las sanciones impuestas a la franquicia y a Leonard es notable. Mientras los Clippers afrontan una pérdida de capital deportivo que condicionará su futuro durante buena parte de la próxima década, el jugador recibe una multa económica de 700.000 dólares. La propia NBA, sin embargo, establece en sus conclusiones una responsabilidad concreta de Leonard en la vulneración de las reglas de elusión del límite salarial.
El caso se inició a raíz de las informaciones sobre el contrato de patrocinio de 28 millones de dólares que Leonard había firmado con Aspiration, compañía que posteriormente terminó entrando en bancarrota. La investigación terminó ampliándose a otros acuerdos comerciales y a la actuación de diferentes responsables de la organización.
Los Clippers han rechazado las conclusiones de la NBA y han anunciado que recurrirán las sanciones. La franquicia sostiene que la investigación fue parcial y que las conclusiones anunciadas públicamente no coinciden con lo que se les había trasladado durante el proceso. El equipo ha anunciado que utilizará todas las vías disponibles para defender su inocencia.
La NBA y el sindicato de jugadores han acordado que las sanciones sean firmes y vinculantes. El comisionado Adam Silver calificó los hechos de violaciones graves y señaló que la severidad del castigo responde a la magnitud de las infracciones y a los fallos institucionales y de liderazgo detectados en la organización.
El caso deja así a los Clippers ante un escenario especialmente complicado. Cinco primeras rondas desaparecen de su horizonte entre 2029 y 2033 y la franquicia queda sometida durante cinco años a la supervisión de la liga, mientras que Ballmer, uno de los propietarios con mayor capacidad económica de la NBA, tendrá que permanecer un año apartado de las actividades del equipo y de la competición.
