El futuro del baloncesto europeo entra este lunes en una semana decisiva. Los accionistas de la Euroliga se reunirán en Italia para analizar una propuesta de la NBA destinada a integrar a ambas organizaciones en el proyecto NBA Europe, cuya puesta en marcha está prevista para 2027. Si no hay acuerdo, las dos competiciones avanzarán por separado y se convertirán en rivales directos por los principales mercados, clubes y jugadores del continente.
La reunión de los propietarios de los 13 clubes accionistas de la Euroliga tendrá lugar el 5 de octubre en el entorno del lago de Como. Sobre la mesa estará una oferta de la NBA para colaborar en el nuevo proyecto europeo, aunque los detalles económicos y societarios de la propuesta no han sido hechos públicos.
La NBA, mientras tanto, mantiene su intención de poner en marcha NBA Europe en 2027 haya o no acuerdo con la Euroliga. El modelo que se está estudiando contempla una competición de entre 14 y 16 equipos, con 10-12 plazas permanentes y otras cuatro a seis accesibles mediante clasificación deportiva. También se plantea una conexión con la Basketball Champions League de FIBA y un torneo clasificatorio al final de la temporada.
El proyecto pretende además resolver uno de los problemas estructurales del actual baloncesto europeo: la acumulación de partidos y los conflictos entre las competiciones de clubes y las ventanas de selecciones. La NBA plantea un calendario coordinado con las ligas nacionales y FIBA.
La Euroliga tampoco se ha quedado quieta. Su propio proyecto contempla ampliar la competición actual de 20 a 24 equipos a partir de la temporada 2027-28 y transformar las licencias de sus 13 clubes accionistas en franquicias permanentes. Además, pretende incorporar hasta ocho nuevos proyectos a largo plazo. La competición asegura haber recibido propuestas de inversores que superan conjuntamente los 1.200 millones de euros.
El choque de proyectos afecta también al mapa de ciudades. NBA Europe ha identificado doce mercados principales: Londres, París, Roma, Milán, Berlín, Múnich, Estambul, Madrid, Barcelona, Atenas, Manchester y Lyon. Algunos grandes clubes de fútbol también han sido vinculados al proceso, entre ellos Real Madrid, Barcelona, Milan y Paris Saint-Germain, aunque varios de ellos no han confirmado públicamente su participación.
La diferencia económica es igualmente significativa. Según Reuters, la NBA ha recibido ofertas para algunas de sus posibles franquicias europeas en una horquilla de entre 500 y 1.000 millones de dólares, mientras que la Euroliga ha recibido 14 propuestas para ocho futuras plazas permanentes que superan en conjunto los 800 millones de euros, además del proceso de transformación de sus actuales accionistas en franquicias.
El escenario, por tanto, ya no es el de una posible llegada de la NBA a Europa dentro de varios años. Las dos estructuras están diseñando el mismo mercado y deberán decidir ahora si lo hacen juntas o por separado.
La reunión del lunes puede marcar el primer paso hacia una competición europea común bajo la influencia de la NBA o, por el contrario, hacia una nueva guerra por el control del baloncesto continental.
