La WNBA afronta este viernes una nueva jornada con las ocho plazas de playoffs ya decididas, pero con prácticamente todo el cuadro todavía por ordenar. Minnesota Lynx tiene asegurado el primer puesto, mientras Golden State Valkyries, Las Vegas Aces, Atlanta Dream e Indiana Fever mantienen abierta la lucha por las posiciones que pueden marcar diferencias en la primera ronda. Por detrás, New York Liberty, Washington Mystics y Dallas Wings llegan separados por apenas un partido en la clasificación.La jornada de este viernes presenta cuatro encuentros y dos de ellos tienen especial interés por su incidencia directa en la clasificación. Atlanta recibe a Portland mientras Indiana hace lo propio con Connecticut. Las Dream ocupan actualmente la cuarta posición con un balance de 25-13, apenas medio partido por delante de Indiana, que es quinta con 25-14. Una victoria de las Fever unida a un tropiezo de Atlanta podría provocar un nuevo cambio en la zona alta cuando quedan ya muy pocos partidos para terminar la temporada regular.
Atlanta llega además con cuatro victorias consecutivas y se ha consolidado como una de las grandes revelaciones de la temporada. Portland, novena con 15-23, ya está fuera de los playoffs, pero puede convertirse en un rival incómodo para un equipo que intenta conservar una posición entre los cuatro primeros. Las Dream necesitan seguir ganando para mantener la ventaja sobre Indiana y, al mismo tiempo, mirar hacia Las Vegas, que ocupa la tercera plaza con un margen de medio partido sobre Atlanta.
El duelo entre Indiana y Connecticut presenta una situación diferente. Las Fever necesitan aprovechar cada oportunidad para seguir presionando a Atlanta y acercarse a la cuarta posición, mientras las Sun, con 10-28, afrontan las últimas jornadas sin opciones de playoffs. Indiana llega con uno de los ataques más productivos de la competición y una victoria le permitiría mantener abierta la batalla por una de las posiciones privilegiadas del cuadro.
Mucho más trascendente puede ser el Toronto-Las Vegas. Las Aces son terceras con 26-13 y todavía tienen a Atlanta muy cerca, pero afrontan su primer partido después de perder para el resto de la temporada a NaLyssa Smith. La interior estaba promediando 11,7 puntos y 6,4 rebotes y lideraba la WNBA en porcentaje de tiro de campo, con un 63,8 por ciento. Su ausencia obliga a Becky Hammon a reorganizar una rotación que ya afrontaba el tramo decisivo de la temporada con poco margen de error.
Las Aces, además, no solo defienden la tercera posición. Mantenerse entre las cuatro primeras permitiría afrontar la primera ronda con ventaja de campo, por lo que los últimos encuentros de la temporada regular adquieren una importancia especial. Las Vegas sigue teniendo a A’ja Wilson como principal referencia y continúa entre los candidatos al campeonato, pero la baja de Smith reduce todavía más una rotación interior que ya estaba entre las principales dudas del equipo.
El cuarto encuentro enfrentará a Los Angeles Sparks y Washington Mystics. Washington llega séptimo, empatado con New York y solo un partido por delante de Dallas, por lo que no puede permitirse demasiados tropiezos. Las Mystics vienen, además, de derrotar por segunda vez consecutiva a Phoenix, con Georgia Amoore firmando 25 puntos y el mejor registro anotador de su carrera.
Los Angeles, con 13-25, ya no tiene opciones de playoffs, pero Washington sí se juega mucho más que una victoria aislada. Una derrota podría permitir a Dallas acercarse todavía más en la pelea por la séptima plaza, mientras que un triunfo mantendría a las Mystics en posición de luchar incluso por el sexto puesto que actualmente ocupa New York.
Con Minnesota ya instalada en la primera posición, la atención se concentra ahora en el resto del cuadro. Golden State, Las Vegas, Atlanta e Indiana están separadas por cinco victorias, mientras que entre New York y Dallas solo hay un partido. La jornada de este viernes puede no resolver ninguna de esas batallas, pero sí volver a modificar el orden de los enfrentamientos que determinarán el camino hacia el título.
La temporada regular encara así sus últimos pasos antes del parón provocado por la Copa del Mundo FIBA femenina. Después llegará el regreso de la competición y, el 27 de septiembre, el inicio de unos playoffs en los que todavía queda mucho por decidir.
