El bronce conquistado por España en Berlín ha tenido también su reconocimiento individual. Iyana Martín ha sido elegida Rising Star de la Copa del Mundo y ha entrado en el All-Star Five del campeonato, mientras que Miguel Méndez ha recibido el premio al mejor entrenador del Mundial. Dos reconocimientos que ponen el foco en el enorme torneo completado por la Selección española.Iyana Martín ha sido una de las grandes revelaciones de la competición. Con solo 20 años, la base española ha terminado el campeonato como una de las cinco mejores jugadoras del torneo y como la mejor joven, después de liderar a España durante su camino hacia la medalla de bronce.
Martín ha promediado 17,5 puntos, 4,2 asistencias, 3,3 rebotes y 2,2 robos por partido, con unos porcentajes extraordinarios: 63,6% en tiros de dos, 45,5% en triples y 90% desde la línea de tiros libres.
Su actuación en el partido por el bronce ante Alemania fue el mejor ejemplo de su impacto. Iyana firmó 22 puntos, 9 asistencias y 28 de valoración para liderar la victoria española por 81-58 y cerrar un Mundial en el que también había anotado 20 puntos ante Japón y Mali y 17 frente a Estados Unidos en semifinales.
FIBA ha reconocido su actuación incluyéndola en el All-Star Five junto a la estadounidense Breanna Stewart, MVP del torneo, Jackie Young, Gabby Williams y Leo Fiebich.
Stewart terminó siendo elegida la mejor jugadora del campeonato después de conducir a Estados Unidos hacia su quinto título mundial consecutivo. La capitana estadounidense mantiene además un registro espectacular: ha ganado los 26 partidos que ha disputado en Copas del Mundo, sin conocer todavía la derrota en la competición.
Para España, el reconocimiento individual se completa con Miguel Méndez. El seleccionador ha sido elegido mejor entrenador del Mundial después de conducir al equipo hasta el podio y devolver a España a las medallas cuatro años después de quedarse fuera de ellas en Sídney 2022.
El premio reconoce el trabajo de Méndez al frente de una Selección que ha sabido combinar experiencia y juventud y que ha encontrado en jugadoras como Iyana Martín y Awa Fam dos de los principales símbolos de su futuro.
España ha terminado así el campeonato con cuatro medallas mundiales en su historia y con Alba Torrens convertida en la jugadora española con más preseas mundialistas, cuatro en total.
El bronce de Berlín deja, por tanto, un balance especialmente significativo. España vuelve al podio, Iyana Martín se instala entre las grandes protagonistas del baloncesto mundial y Miguel Méndez recibe el reconocimiento al mejor entrenador de la competición. Una medalla para el presente y dos reconocimientos que apuntan directamente hacia el futuro.
