La derrota ante Mali dejó en la selección española una sensación clara: no fue el día de España. La propia Iyana Martín puso voz a esa autocrítica después del 82-73 y reconoció sin rodeos que el equipo no estuvo a la altura de las circunstancias.«No hemos sabido adaptarnos. No hemos estado a la altura», admitió la base española tras el encuentro, en unas declaraciones que reflejan el sentir de un vestuario consciente de que ofreció una versión muy diferente a la del estreno ante Alemania.
Iyana, que terminó el encuentro como máxima anotadora española con 20 puntos, no buscó excusas en una jornada en la que España sufrió para encontrar su ritmo y no consiguió responder al nivel de intensidad planteado por Mali.
Fue, en definitiva, un mal día en la oficina. De esos que forman parte de cualquier campeonato y que obligan a analizar, corregir y pasar página rápidamente. Y la selección parece tener claro cuál debe ser el siguiente paso.
«Hoy no ha podido ser, pero el lunes vamos a por todas», trasladó el mensaje colectivo la Federación Española de Baloncesto a través de sus redes sociales. Porque pese al tropiezo, el discurso no cambia: «En este EQUIPO siempre se cree». El lunes llegará la oportunidad de demostrarlo sobre la pista.
