El 3×3 español sigue encontrando caminos hacia la élite. Fuengirola acaba de conseguir en Burdeos una de las tres plazas en juego para el FIBA 3×3 World Tour de Deqing, después de alcanzar las semifinales del Challenger francés y terminar finalmente en cuarta posición. El equipo español se quedó fuera del podio ante Toulouse, pero la clasificación ya estaba asegurada y convirtió el torneo en otro paso adelante de un proyecto que empieza a hacerse habitual entre los mejores equipos del circuito internacional.
El resultado tiene más valor si se observa el nivel del torneo. Burdeos reunió a varios de los equipos más fuertes del circuito, con Ub, Liman, Skyliners, Antwerp, Toulouse, Barcelona y Fuengirola dentro de un cuadro en el que solamente había tres billetes disponibles para Deqing. Fuengirola llegó hasta las semifinales y terminó cayendo ante Toulouse por 18-21, después de haber eliminado a Cibona Ph.Classic en cuartos por 13-9. Isaac Mayo fue uno de los grandes protagonistas del torneo y acabó segundo en la clasificación de anotadores, con 28 puntos.
La cuarta plaza, en realidad, escondía una recompensa mayor. Ub, campeón del Challenger después de derrotar a Toulouse por 21-14, ya estaba clasificado para el World Tour de Deqing, de manera que su victoria liberó una plaza adicional. Toulouse, Antwerp y Fuengirola fueron los tres equipos que aprovecharon la situación y aseguraron su presencia en una de las próximas grandes citas del circuito profesional.
Fuengirola no ha llegado hasta aquí por casualidad. El equipo español ya había terminado tercero en el World Tour de Marsella, un resultado que le permitió medirse directamente con algunos de los mejores conjuntos del mundo y confirmar que su proyecto podía competir fuera de casa. FIBA lo había incluido entre los equipos situados dentro del top 25 mundial antes de Burdeos y volvió a colocarlo entre los principales aspirantes del Challenger francés.
La estructura del 3×3 ayuda a entender la importancia de estos torneos. Los Challengers no son simples campeonatos secundarios destinados a completar el calendario. Son una de las puertas de entrada al World Tour, la máxima categoría profesional masculina, y cada uno de ellos reparte plazas para las siguientes pruebas. La temporada se ha convertido así en una carrera permanente en la que los equipos tienen que acumular resultados y encontrar oportunidades para entrar en los grandes escenarios.
Y el calendario no concede demasiado descanso. Mientras Fuengirola celebraba en Francia su clasificación, el Challenger de Beijing comenzaba en China con otros 16 equipos buscando nuevas plazas para el World Tour. El torneo se disputa este 22 y 23 de agosto y constituye la última gran oportunidad de este tramo del calendario antes de que el circuito principal vuelva a ponerse en marcha en Debrecen los días 29 y 30 de agosto.
La siguiente estación de Fuengirola será, por tanto, Deqing, el 26 y 27 de septiembre. Allí se encontrará con Toulouse y Antwerp, que también lograron su clasificación en Burdeos, y con los equipos que ya tenían plaza asegurada para esa prueba. El World Tour continuará después hacia Málaga, el 10 y 11 de octubre, en una temporada que ha convertido a España en uno de los territorios con mayor presencia dentro de la expansión internacional del 3×3.
No es un detalle menor. El calendario oficial de FIBA incluye este año Málaga como una de las paradas del World Tour, además de Madrid como Challenger en octubre. España ya no aparece solamente como país participante: empieza a formar parte del propio mapa de la competición y coloca equipos en la pelea por las plazas internacionales.
Fuengirola representa precisamente esa transformación. El 3×3 español ha pasado de ser una disciplina asociada principalmente a las selecciones y a los torneos estivales a construir una estructura de clubes capaz de competir durante toda una temporada. Fuengirola ya sabe lo que es subir al podio en un World Tour, acaba de asegurarse otra oportunidad en Deqing y tiene todavía margen para seguir escalando.
Mientras en Beijing otros equipos se juegan este fin de semana su propia puerta de entrada al máximo circuito, el equipo español ya puede mirar un poco más lejos. Deqing espera a Fuengirola. Y el 3×3 español empieza a tener nombres propios también cuando se habla de la élite mundial.
