Francia y Alemania, por una final que sería histórica para cualquiera de las dos

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Francia y Alemania abrirán este sábado la jornada de semifinales del Mundial femenino de Berlín con una plaza en la final en juego. Dos selecciones con caminos muy diferentes hasta esta ronda se encuentran ante una oportunidad histórica: Francia quiere alcanzar por primera vez una final mundialista, mientras Alemania pretende prolongar ante su público una de las mayores sorpresas de la historia reciente del baloncesto femenino.Francia llega a la cita invicta y después de romper una barrera que parecía enquistada durante décadas. Las francesas derrotaron a China por 61-90 en cuartos de final y regresaron a las semifinales de un Mundial por primera vez desde 1953. Antes de esta edición habían perdido sus seis últimos partidos de cuartos de final, una racha que finalmente pudieron cortar en Berlín. FIBA destaca además la profundidad del equipo francés y su capacidad para mantener una intensidad elevada durante los cuarenta minutos.

Marine Johannes, Gabby Williams y Dominique Malonga están siendo algunas de las principales referencias de una Francia que promedia 98,8 puntos por partido en el campeonato. Williams lidera al equipo en anotación con 17,5 puntos por encuentro, mientras Johannes aporta 16,5 y Malonga domina el rebote con 7,3 capturas de media.

Enfrente estará una Alemania que ya ha convertido este Mundial en el mejor capítulo de su historia. La selección anfitriona derrotó a Bélgica, vigente campeona de Europa, por 74-93 en cuartos de final y alcanzó por primera vez las semifinales de una Copa del Mundo. Solo había disputado anteriormente un Mundial, en 1998, por lo que su recorrido en Berlín supone un salto enorme para el baloncesto femenino alemán.

El triunfo ante Bélgica no fue una casualidad. Alemania está mostrando uno de los ataques más eficientes del campeonato, con un 61,4% de acierto en tiros de dos y un espectacular 45,7% desde la línea de tres. También domina el rebote con 46,2 capturas por partido y cuida especialmente el balón, con solo 9,8 pérdidas de media. Son argumentos que explican por qué las anfitrionas han pasado de ser una de las grandes sorpresas del torneo a convertirse en una amenaza real para Francia.

Leonie Fiebich y Nyara Sabally lideraron la histórica victoria ante Bélgica y volverán a tener un papel fundamental. Fiebich se ha convertido en una de las grandes referencias de la selección alemana, mientras Sabally aporta presencia física y capacidad para generar ventajas cerca del aro. El equipo contará además con un factor que puede resultar determinante: el respaldo de un Berlin Arena que volverá a estar completamente entregado a las anfitrionas.

Francia, sin embargo, parte con argumentos suficientes para asumir el favoritismo. Las galas han ganado los últimos enfrentamientos importantes ante Alemania y también se impusieron en los Juegos Olímpicos de París 2024 por 84-71, en un partido en el que Marine Johannes fue protagonista con 24 puntos. El último precedente entre ambas selecciones se produjo en marzo, durante el torneo clasificatorio mundialista, con triunfo francés por 85-63.

La diferencia está en que esta vez Alemania jugará prácticamente como local y llega con una confianza completamente distinta. Hace apenas unos días la selección anfitriona sufrió una derrota contundente ante España en la fase inicial, pero desde entonces ha encadenado victorias y ha eliminado a Bélgica en una actuación que ha cambiado por completo la percepción sobre sus posibilidades en el torneo. La prensa alemana ya habla abiertamente de un equipo que se ha instalado en la élite mundial.

La semifinal comenzará a las 16:30 horas en el Berlin Arena. En Francia podrá seguirse en abierto a través de TMC y TF1+, mientras que FIBA sitúa el encuentro como el primero de los dos cruces que decidirán este sábado los finalistas del Mundial.

Francia busca dar un paso que nunca ha conseguido en la historia del Mundial: disputar una final. Alemania quiere seguir escribiendo una historia que hace apenas una semana parecía imposible. Una de las dos estará el domingo luchando por el oro. La otra tendrá que conformarse con disputar el partido por el bronce, pero ambas llegan a la semifinal sabiendo que ya han cambiado para siempre la historia de sus respectivas selecciones.