España vuelve a estar entre las mejores del mundo. La Selección femenina cerró el Mundial de Berlín con una contundente victoria ante Alemania (81-58) para conquistar la medalla de bronce, la cuarta de su historia en la Copa del Mundo y la tercera en las últimas cinco ediciones. Un nuevo podio que, además, deja una protagonista indiscutible: Iyana Martín.La base española firmó ante la anfitriona una actuación espectacular, con 22 puntos, 9 asistencias y 28 de valoración, y terminó recibiendo el reconocimiento de FIBA como una de las grandes figuras emergentes del campeonato. Martín fue elegida Rising Star del Mundial y también formó parte del mejor quinteto del torneo, confirmando en su primer gran campeonato absoluto que el futuro del baloncesto femenino español ya está presente.
La jugadora de 20 años termina el campeonato con 17,5 puntos y 4,2 asistencias de media y un impacto que fue creciendo a medida que avanzaba el torneo. Ante Alemania puso el broche con su mejor actuación, después de haber firmado también 17 puntos en la semifinal ante Estados Unidos y haber superado los 20 puntos en varios encuentros de su debut mundialista.
Su actuación ha sido especialmente llamativa por la eficiencia. FIBA recoge un 63,6% en tiros de dos, un 45,5% en triples y un 90% desde la línea de tiros libres durante el campeonato, registros que ayudan a explicar la dimensión de su torneo.
Pero el bronce de Berlín no pertenece únicamente a Iyana. España ha recuperado el lugar que había perdido en el Mundial de 2022 y lo ha hecho con una generación que combina la experiencia de jugadoras como Alba Torrens, María Conde o Mariona Ortiz con el talento de Martín, Awa Fam y el resto de jóvenes que han asumido responsabilidades en Alemania.
Torrens, además, ha vuelto a escribir una página histórica. La capitana se convierte en la jugadora española con más medallas en la historia de los Mundiales, con cuatro, superando cualquier registro anterior de una internacional española, masculina o femenina.
El reconocimiento también ha alcanzado al banquillo. Miguel Méndez ha sido elegido mejor entrenador del Mundial después de conducir a España hasta el podio en un torneo en el que la Selección derrotó a la anfitriona Alemania tanto en el partido inaugural como en la lucha por el bronce. FIBA destacó su trabajo al frente de un equipo que ha regresado a las medallas después de quedarse fuera del podio en 2022.
El 81-58 terminó de confirmar la superioridad española. Alemania consiguió reaccionar en el segundo cuarto y llegó a igualar el encuentro, pero España recuperó el control tras el descanso y rompió definitivamente el partido en el último cuarto. La Selección terminó imponiendo su defensa, su profundidad y una intensidad que las anfitrionas ya no pudieron igualar.
El resultado tiene además una lectura que va más allá de la medalla. España ha vuelto al podio mundial y lo ha hecho mientras una jugadora de 20 años se convierte en Rising Star y entra en el mejor quinteto del campeonato. Iyana Martín no necesita esperar al futuro para convertirse en una referencia: Berlín ha sido su presentación en el escenario mundial. Y España vuelve a casa con otra medalla y muchísimo futuro.
