España ha vuelto a subir a lo más alto del podio en las FIBA 3×3 Women’s Series. La selección se impuso a Francia por 13-12 en la final de Burdeos, en un partido resuelto en la prórroga con un lanzamiento de dos de Alba Prieto, y conquistó su segundo torneo de la temporada en un circuito que entra ya en su fase decisiva. El triunfo llegó después de superar a Rumanía, Egipto, Neftchi SOCAR y Estados Unidos y confirma al equipo español entre los protagonistas de una competición que afronta sus últimas estaciones antes de la gran final de Shanghai.
Burdeos no fue una conquista sencilla. España llegó al torneo como sexta cabeza de serie y comenzó derrotando a Rapid Bucarest por 18-16 y a Egipto por 21-16 para alcanzar directamente los cuartos de final. Allí eliminó a Neftchi SOCAR, primera cabeza de serie, por otro ajustado 13-12 y después dejó fuera a Estados Unidos en semifinales, 17-14. En la final esperaba Francia, empujada por su público y capaz de mandar durante buena parte del encuentro, pero España terminó forzando la prórroga y encontró en Alba Prieto la mano que faltaba para cerrar el torneo.
El lanzamiento definitivo de Prieto puso el broche a una actuación en la que Helena Oma terminó siendo elegida MVP. La jugadora española lideró el torneo en valoración, con 37,7 puntos de player value, y también fue la mejor en tapones, con seis, además de aportar 11 asistencias clave. Prieto, mientras tanto, volvió a aparecer en el momento decisivo y confirmó una relación particularmente productiva con este circuito. Ya había sido la MVP de la primera victoria española de la temporada, en Bucarest, donde España derrotó a Lituania por 15-10 en la final.
Dos títulos en una temporada sitúan a España en una posición que hace unos años habría resultado difícil de imaginar para una disciplina que todavía pelea por desprenderse de la etiqueta de modalidad secundaria. El 3×3 femenino tiene ya un circuito profesional propio, jugadores y equipos especializados y un calendario internacional que recorre Europa, Asia y América. FIBA ha convertido las Women’s Series en la principal competición profesional femenina de 3×3 y en 2026 el calendario ha crecido hasta convertir cada parada en una pieza de una temporada mucho más larga y exigente.
La siguiente estación es Bangkok, donde este fin de semana se disputa otra prueba con 16 equipos y puntos especialmente valiosos para la clasificación hacia Shanghai. El circuito llega a Tailandia con Ulaanbaatar Amazons como primer cabeza de serie y uno de los grandes dominadores del curso, después de haber conquistado dos títulos. Canadá, China, Alemania, Tailandia, Mitsubishi Electric y Australia completan un grupo de candidatos capaz de convertir cada partido en una pequeña final.
España no estará en Bangkok, y ese detalle obliga a mirar el calendario con algo más de perspectiva. Después de Burdeos quedan Bangkok, Debrecen y Takasaki antes de la final de Shanghai, prevista para los días 5 y 6 de septiembre, donde solamente ocho equipos competirán por el título de las Women’s Series. La victoria francesa en casa ha colocado a España en el undécimo puesto de la clasificación general, de modo que la carrera por entrar en Shanghai sigue abierta y cada torneo puede alterar considerablemente el escenario.
La dimensión internacional del circuito también explica por qué el 3×3 merece ya un espacio propio en el seguimiento diario del baloncesto. La temporada pasa de una ciudad a otra con una velocidad que no tiene demasiado que ver con los calendarios tradicionales del cinco contra cinco. Viena, Orléans, Amsterdam, Marsella, Marbella, Baku, Tokio, Singapur, Burdeos y ahora Bangkok forman parte de una ruta que convierte las plazas urbanas en escenarios deportivos y que terminará en Shanghai después de haber reunido a algunas de las mejores especialistas del mundo.
España está aprendiendo a moverse en ese territorio. El éxito de Burdeos no es un accidente aislado ni una victoria construida sobre una sola jugadora. Es la segunda vez esta temporada que el equipo español gana una parada de las Women’s Series y llega después de una campaña en Bucarest en la que también tuvo que superar varios obstáculos antes de levantar el trofeo. El 3×3 exige otra velocidad, otra lectura del juego y una capacidad para resolver partidos en cuestión de minutos que no siempre se puede trasladar directamente desde el baloncesto de cinco. España, de momento, está encontrando la fórmula.
Y quizá ahí esté la noticia más importante. El 3×3 femenino ya no es una competición que aparece en el calendario cuando termina el baloncesto convencional. Tiene sus propias estrellas, sus propios equipos, sus propios circuitos y una carrera internacional que desemboca en un título. España ya tiene dos trofeos esta temporada y todavía queda por decidir quién llegará a Shanghai con opciones reales de convertirse en campeón.
