España vuelve a estar entre las cuatro mejores selecciones del mundo. La selección femenina derrotó a Australia por 66-89 en los cuartos de final del Mundial de Berlín y selló su regreso a unas semifinales mundialistas ocho años después de su última presencia en esta ronda.El equipo de Miguel Méndez salió decidido a marcar el partido desde el primer minuto. El acierto exterior fue determinante y España convirtió siete de sus nueve primeros triples, una carta de presentación que permitió cerrar el primer cuarto con un contundente 17-31. Australia no encontró respuestas ante el ritmo español ni ante una defensa que fue aumentando la presión sobre el balón.
Iyana Martín volvió a demostrar que no le pesa el escenario. La joven base anotó 13 puntos y repartió cuatro asistencias, mientras Megan Gustafson asumió buena parte de la responsabilidad ofensiva en los momentos en los que Australia intentó reaccionar. La pívot terminó con 16 puntos.
Pero el triunfo volvió a tener un marcado carácter colectivo. Alicia Flórez aportó 10 puntos, cinco rebotes y cuatro asistencias y fue reconocida como una de las grandes protagonistas del encuentro, mientras María Conde terminó con 10 puntos, siete rebotes y dos asistencias. España repartió 26 asistencias y volvió a mostrar una de las grandes señas de identidad de este equipo: muchas jugadoras capaces de sumar en diferentes facetas.
Australia intentó cambiar el guion después del descanso y llegó a reducir parcialmente la diferencia, pero España no perdió el control. El conjunto australiano afrontaba además el partido condicionado por sus problemas físicos y terminó contando únicamente con nueve jugadoras disponibles. Las bajas de Ezi Magbegor y Alanna Smith habían debilitado especialmente su juego interior.
El tramo final tuvo algo más de tensión de la prevista, pero España respondió con madurez y volvió a ampliar la ventaja hasta terminar ganando por 23 puntos. Una victoria tan contundente como significativa para una selección que ha ido creciendo durante el torneo después de un tropiezo inesperado ante Mali en la fase de grupos.
Aquella derrota no ha impedido que España haya encontrado su camino hacia las semifinales. El equipo terminó primero de su grupo y obtuvo el pase directo a los cuartos, donde esperaba una Australia que había sobrevivido a Italia en un partido agónico de la ronda de clasificación.
Ahora llega el desafío mayúsculo. España se enfrentará a Estados Unidos el sábado en semifinales. La selección estadounidense llega después de aplastar a Hungría por 108-56 y mantiene una impresionante racha de 73 victorias consecutivas entre Mundiales y Juegos Olímpicos.
Será, por tanto, una semifinal entre dos selecciones que llegan en momentos muy diferentes, pero con un objetivo idéntico: alcanzar la final del Mundial. España ya está entre las cuatro mejores. Ahora quiere dar el último paso.
