España no jugará la final del Mundial femenino de Berlín. La selección española cayó este sábado ante Estados Unidos por 66-76 en una semifinal en la que llegó a poner contra las cuerdas a la vigente campeona del mundo y que terminó escapándose en el último cuarto.El equipo de Miguel Méndez arrancó sin complejos y llegó a ponerse 9-1 en el marcador, sorprendiendo a una Estados Unidos que necesitó reaccionar rápidamente para darle la vuelta al encuentro. Las norteamericanas consiguieron llegar al descanso con una ventaja mínima, 32-35, pero España siguió creyendo.
La reacción española llegó con fuerza tras el paso por los vestuarios. Un parcial de 9-2 permitió al combinado nacional volver a meterse de lleno en el partido y, con Megan Gustafson como protagonista en ese tramo, España llegó al final del tercer cuarto igualada a 58.
Ahí apareció la diferencia que terminó decidiendo la semifinal. Estados Unidos elevó su intensidad defensiva, encontró soluciones en ataque y, liderada por Breanna Stewart, abrió una renta que ya no permitió la reacción española. La capitana estadounidense terminó con 16 puntos y fue una de las grandes responsables del último acelerón de las campeonas.
España tuvo en Iyana Martín a una de sus grandes referencias. La base terminó con 17 puntos y volvió a confirmar el enorme crecimiento que está protagonizando durante el campeonato. Su actuación le permitió además convertirse en la máxima anotadora sub-21 en la historia de los Mundiales.
La derrota deja a España fuera de la lucha por el oro, pero no borra una actuación que vuelve a situar a la selección entre las grandes potencias del baloncesto femenino. La nueva generación española ha competido de tú a tú contra Estados Unidos durante buena parte de una semifinal mundialista y tendrá todavía una oportunidad de cerrar el campeonato con una medalla.
El último obstáculo será Alemania. La anfitriona cayó previamente ante Francia por 86-64 y será la rival de España en el partido por el bronce, que se disputará este domingo.
Estados Unidos, mientras tanto, defenderá su corona frente a Francia, que jugará por primera vez una final mundialista después de superar con claridad a Alemania.
