España afronta este lunes ante Japón la tercera y última jornada de la fase de grupos del Mundial femenino de Berlín con mucho más que una clasificación en juego. Las cuatro selecciones del Grupo A llegan igualadas con una victoria y una derrota, por lo que cualquier escenario sigue abierto, desde el liderato hasta la eliminación.
El encuentro comenzará a las 17:50 horas en el Max-Schmeling-Halle y se disputará prácticamente de manera simultánea al Alemania-Mali, un resultado que tendrá una importancia enorme para conocer el destino de las españolas.
España comenzó el campeonato arrollando a Alemania por 83-53, pero no pudo mantener ese nivel ante Mali. La selección africana se impuso por 82-73 en un encuentro en el que el escaso descanso entre ambos partidos terminó pesando para las de Miguel Méndez.
Las cuentas son claras. Una victoria ante Japón garantizaría como mínimo la segunda posición. España sería primera si además Alemania derrota a Mali, mientras que el triunfo de las malienses mandaría a las españolas a la segunda plaza. En cambio, una derrota ante Japón dejaría a España tercera si Mali gana a Alemania, pero podría hacerla caer hasta la cuarta posición y quedar eliminada si Alemania se impone.
El rival tampoco llega dispuesto a conceder nada. Japón derrotó a Mali en su estreno y posteriormente cayó ante Alemania, por lo que también afronta el partido con un balance de 1-1. Saki Hayashi, autora de 27 puntos en la primera jornada, y Kokoro Tanaka, que aportó 15 puntos y 10 de valoración ante Alemania, aparecen como dos de las principales amenazas niponas.
España tendrá además la oportunidad de corregir el recuerdo de su último enfrentamiento oficial contra Japón. Las niponas sorprendieron a la selección española por 86-75 en el Preolímpico de Sopron de febrero de 2024.
El premio para el ganador del Grupo A es especialmente importante en un Mundial comprimido: accederá directamente a los cuartos de final, mientras que los segundos y terceros tendrán que disputar previamente los octavos. Por eso, más allá de evitar la eliminación, España busca también recuperar el primer puesto que parecía al alcance después de su espectacular estreno ante Alemania. La selección española vuelve a tener, por tanto, una final en Berlín. Esta vez no hay margen para corregir después.
