El baloncesto español afronta una intensa semana internacional con cuatro partidos de las selecciones absolutas masculina y femenina en apenas cuatro días. España masculina se medirá a Portugal y Grecia dentro de la segunda fase de clasificación para la Copa del Mundo FIBA 2027, mientras que el combinado femenino continuará su preparación para el Mundial de Alemania con dos encuentros ante Malí y China.
La primera cita llegará el viernes 28 de agosto, cuando la selección masculina reciba a Portugal a partir de las 21:00 horas. El equipo dirigido por Chus Mateo afronta el encuentro con el objetivo de mantener su posición privilegiada en el grupo y avanzar hacia la siguiente fase de la clasificación mundialista.
Al día siguiente será el turno de la selección femenina. España se enfrentará a Malí el sábado 29 a las 20:00 horas, en uno de los últimos ensayos antes del comienzo del Mundial de Alemania, que arrancará a principios de septiembre.
La preparación continuará el domingo 30 con otro partido de máxima exigencia frente a China, previsto para las 21:00 horas. El conjunto español encara así la recta final de su preparación antes de afrontar la competición mundialista.
El lunes 31 llegará el cierre de esta particular maratón internacional con la selección masculina. España visitará a Grecia a partir de las 18:00 horas en el segundo encuentro de la Ventana de agosto, después del duelo frente a Portugal.
La semana permitirá, por tanto, seguir prácticamente de manera consecutiva a los dos principales combinados nacionales en momentos diferentes de la temporada. Mientras los hombres se juegan buena parte de su futuro en la clasificación para el Mundial de 2027, las mujeres ultiman su puesta a punto para afrontar el campeonato del mundo.
Y el calendario internacional no terminará ahí para España. En el Mundial femenino, la selección ha quedado encuadrada en el Grupo A junto a Japón, Alemania y Malí, con un enfrentamiento ante Japón previsto para el 7 de septiembre.
Cuatro partidos en cuatro días serán así el siguiente capítulo de un verano intenso para las selecciones españolas, con dos objetivos diferentes pero igualmente importantes: avanzar en el camino hacia el Mundial masculino de 2027 y llegar en las mejores condiciones posibles al Mundial femenino de Alemania.
