El australiano Ben Simmons ha alcanzado un acuerdo con Sacramento Kings por una temporada y 3,5 millones de dólares, poniendo fin a un periodo de inactividad que le llevó a perderse por completo la pasada campaña.A sus 30 años, Simmons afrontará en Sacramento una nueva etapa en una carrera que parecía encaminada a convertirse en una de las grandes historias de la NBA y que, sin embargo, ha quedado marcada por los problemas físicos y la pérdida progresiva de protagonismo.
El número uno del Draft de 2016 llegó a ser tres veces All-Star y fue incluido en el mejor quinteto defensivo de la NBA en 2020-21. Su combinación de tamaño, capacidad para manejar el balón, visión de juego y defensa le convirtió entonces en uno de los jugadores más singulares de la competición.
Pero aquella versión de Simmons lleva tiempo sin aparecer. Tras su última temporada completa en Philadelphia, su carrera comenzó a verse condicionada por los problemas físicos y por una complicada etapa en Brooklyn. La pasada campaña ni siquiera llegó a disputar un encuentro.
Ahora Sacramento apuesta por un contrato de bajo riesgo que puede convertirse en una de las operaciones más interesantes de la temporada si Simmons consigue recuperar una parte de su mejor nivel.
Los Kings cerraron la temporada 2025-26 con un balance de 22 victorias y 60 derrotas y afrontan una reconstrucción en la que el australiano puede aportar algo que no abunda en una plantilla joven: experiencia, defensa, capacidad de pase y transición.
No necesita convertirse de nuevo en el jugador que fue para resultar útil. Si consigue mantenerse sano, su capacidad para defender varias posiciones, subir el balón y generar juego puede convertirle en una pieza interesante para Sacramento.
Y ahí está la verdadera incógnita. Simmons ya no necesita demostrar que puede ser una estrella de la NBA. Necesita demostrar que todavía puede ser un jugador importante. Sacramento le acaba de conceder una nueva oportunidad para intentarlo.
