El Flexicar Fuenlabrada afrontará una pretemporada de altura con una visita a Belgrado que tendrá un significado muy especial. El conjunto madrileño se enfrentará al Partizan y al Beşiktaş en septiembre, pero el duelo ante el histórico club serbio será mucho más que un simple partido de preparación: será el reencuentro de dos clubes unidos por una de las historias más singulares del baloncesto europeo.
La relación nació en la temporada 1991/92, cuando la situación política y bélica que atravesaba Yugoslavia obligó al Partizan a buscar una pista fuera de sus fronteras para disputar sus partidos europeos como local. El equipo dirigido por un joven Željko Obradović encontró entonces en Fuenlabrada una segunda casa y el pabellón Fernando Martín se convirtió en escenario de sus partidos continentales.
Aquel Partizan estaba llamado a hacer historia. En sus filas militaban jugadores como Aleksandar Đorđević, Predrag Danilović y Nikola Lončar y, pese a las enormes dificultades que rodearon aquella temporada, el conjunto serbio acabó conquistando la Copa de Europa en Estambul. La final frente al Joventut de Badalona quedó para siempre en la memoria del baloncesto europeo gracias al triple de Đorđević que decidió el encuentro en los últimos segundos.
Fuenlabrada quedó para siempre vinculada a aquella aventura. El Partizan había encontrado allí una pista, pero también una ciudad que le abrió sus puertas en uno de los momentos más complicados de su historia. Más de treinta años después, aquella relación continúa viva entre ambos clubes y sus aficiones.
El vínculo llegó incluso al reconocimiento institucional. En 2022, el Ayuntamiento de Fuenlabrada bautizó como Arroyo-Partizan el pabellón de El Arroyo, en recuerdo de la relación establecida durante aquella histórica temporada.
El reencuentro deportivo también tuvo un precedente reciente. En 2023, Fuenlabrada y Partizan volvieron a enfrentarse en Belgrado en un amistoso celebrado en el estadio de Tašmajdan. El resultado, 93-63 para el conjunto serbio, quedó en un segundo plano ante el ambiente y el recibimiento que acompañaron al encuentro.
Ahora será el Fuenlabrada quien vuelva a Belgrado. El conjunto madrileño disputará el 11 de septiembre su encuentro ante Partizan y el día siguiente se enfrentará al Beşiktaş, dos equipos que competirán esta temporada en la Euroliga. La expedición formará parte de una preparación diseñada para elevar el nivel de exigencia antes del comienzo de la Primera FEB.
El proyecto fuenlabreño mantiene además piezas importantes como Vitor Benite y Prince Ali y recupera a Iván Cruz, máximo reboteador de la pasada Primera FEB y uno de los jugadores españoles más destacados estadísticamente de la competición. El club también ha incorporado al interior Goran Huskic, aportando experiencia a una plantilla que buscará competir por los objetivos más ambiciosos de la categoría.
La visita a Belgrado permite, además, reivindicar el potencial de la Primera FEB. Un equipo de la segunda categoría española afrontará durante su preparación partidos contra Partizan y Beşiktaş, dos instituciones históricas del baloncesto europeo, en una pretemporada que también incluye al Movistar Estudiantes.
Pero por encima de los nombres y los resultados estará la historia. El Fuenlabrada viaja a Belgrado para jugar contra el Partizan, pero en realidad regresa a la casa de un viejo amigo. Hace 34 años fue el club serbio quien necesitó refugio y encontró en Fuenlabrada una pista donde seguir compitiendo. Ahora son los madrileños quienes cruzarán Europa para volver a encontrarse con aquel equipo al que un día abrieron las puertas.
Y quizá esa sea la mejor manera de explicar por qué el baloncesto es mucho más que un marcador.
