El Connecticut Sun cerró este jueves su historia en Connecticut con una victoria. El equipo derrotó al Toronto Tempo por 95-81 ante 8.911 espectadores en el Mohegan Sun Arena, en el último partido que disputará en el estado antes de trasladarse a Houston a partir de la temporada 2027.La noche estuvo marcada por la despedida. La franquicia reconoció a antiguos jugadores y abonados históricos antes de que el pabellón viviera sus últimos minutos como casa del Sun. Cuando sonó la bocina, las cinco jugadoras que estaban sobre la pista se abrazaron mientras el resto del equipo se sumaba a la celebración.
Ashlon Jackson fue la máxima anotadora de Connecticut con 18 puntos, seguida por Raegan Beers, que aportó 17 puntos y ocho rebotes, y Aaliyah Edwards, que terminó con 16. Hailey Van Lith y Gianna Kneepkens añadieron 12 puntos cada una. El Sun rompió además una racha de seis derrotas consecutivas.
El partido tuvo también un significado especial para una franquicia profundamente vinculada al baloncesto de Connecticut y a la Universidad de Connecticut. Entre las personas reconocidas estuvo Nykesha Sales, una de las figuras que acompañaron al equipo en sus primeros años en el estado.
El Sun llegó a Connecticut después de la temporada 2002, cuando la franquicia se trasladó desde Orlando, y comenzó a jugar en el Mohegan Sun Arena en 2003. Durante sus 24 temporadas en Connecticut alcanzó cuatro finales de la WNBA, en 2004, 2005, 2019 y 2022, aunque nunca logró conquistar el campeonato.
“Vosotros habéis sido nuestra familia durante 24 años”, dijo la presidenta del equipo, Jennifer Rizzotti, dirigiéndose a los aficionados después del partido. “Habéis demostrado que Connecticut merece un equipo de la WNBA”.
La despedida pone punto final a una etapa que terminará definitivamente con el traslado de la franquicia a Houston. La WNBA y la NBA aprobaron en mayo la venta del Sun a Tilman Fertitta y su reubicación para 2027. El equipo recuperará entonces el nombre Houston Comets, una de las denominaciones históricas de la competición.
En Connecticut queda una última imagen: una victoria, un pabellón lleno y un equipo levantando los brazos ante una afición que durante casi un cuarto de siglo convirtió al Sun en parte de su paisaje deportivo. La franquicia continuará en Houston. Su historia en Connecticut terminó con una victoria.
