La WNBA ha llegado a su última semana de competición con los ocho equipos de playoff ya conocidos, pero con buena parte del cuadro todavía por escribir. Minnesota Lynx y Golden State Valkyries están separadas por una sola victoria en la lucha por el primer puesto, mientras Las Vegas Aces y Atlanta Dream mantienen abierta la pelea por las siguientes posiciones. Por detrás, Indiana Fever, New York Liberty, Washington Mystics y Dallas Wings forman un bloque comprimido que puede cambiar de posición en apenas un par de partidos.
Minnesota conserva el liderato con un balance de 32-10 y Golden State le sigue con 31-11. Las Lynx han ganado siete de sus diez últimos encuentros, mientras las Valkyries llegan todavía con más impulso, con ocho victorias en sus diez últimos partidos. Una victoria de Minnesota o una derrota de Golden State permitiría a las Lynx asegurar matemáticamente la primera posición.
Por detrás aparecen Las Vegas, con 29-13, y Atlanta, con 28-14. Las Aces han ganado cinco partidos consecutivos y las Dream llegan también en una dinámica positiva, con tres victorias seguidas. Las dos franquicias ya tienen asegurado un lugar entre los cuatro primeros, pero todavía pueden intercambiar sus posiciones antes de que termine la fase regular.
El verdadero atasco está inmediatamente detrás. Indiana ocupa actualmente la quinta posición con 27-15, mientras New York, Washington y Dallas comparten un balance de 26-16. Una sola victoria separa a los cuatro equipos y convierte cada uno de los partidos que quedan en una posible modificación del cuadro de playoffs.
La situación hace especialmente interesante la recta final porque algunos de esos equipos todavía tienen que enfrentarse entre sí. Atlanta visita este lunes a New York y ambos volverán a encontrarse el miércoles, mientras Indiana tiene por delante dos enfrentamientos con Minnesota. La última semana, por tanto, no será únicamente una cuestión de ganar o perder, sino también de quién consigue llegar al momento decisivo con el mejor lugar posible en el cuadro.
Hay además una segunda carrera que se está desarrollando al mismo tiempo. La lucha individual por el MVP ha incorporado definitivamente a Kelsey Mitchell después de una temporada extraordinaria con Indiana. La escolta estableció el viernes el récord de anotación de una temporada en la WNBA, superando los 1.021 puntos que A’ja Wilson había conseguido en 2024. Mitchell suma ahora 1.034 puntos y lleva 25 partidos consecutivos anotando al menos 20 puntos, otra marca histórica de la competición.
Todo queda, por tanto, pendiente de unos últimos días en los que todavía puede cambiar el orden de buena parte de los playoffs. Minnesota mira hacia el primer puesto, Golden State intenta arrebatárselo, Las Vegas y Atlanta pelean por acompañarlas en la parte alta e Indiana, New York, Washington y Dallas llegan a la recta final separados por una sola victoria.
La WNBA ya sabe quién jugará los playoffs. Lo que todavía no sabe es cómo quedará el cuadro.
