Carla Leite carga contra su etapa en Zaragoza: «Fue horrible»

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Carla Leite ha repasado su etapa en el Casademont Zaragoza con unas declaraciones especialmente duras sobre los últimos meses que pasó en el conjunto aragonés. La base francesa asegura que aquella experiencia llegó a afectar incluso a sus ganas de jugar al baloncesto.En una entrevista recogida por Rumore, Leite reconoce que hubo momentos en los que no quería ni acudir a los entrenamientos y define aquellos seis meses como «muy complicados». «Fue horrible. Es el año en que perdí las ganas de jugar al baloncesto», afirma la jugadora francesa.

Leite también apunta directamente al funcionamiento del equipo y al entrenador cuando explica los motivos que hicieron tan difícil aquella etapa. «¿Pero por qué hago todo esto? Podría tener una vida más fácil…», señala durante la conversación.

La jugadora destaca además el papel de sus compañeras Ornella Bankolé y Ami Gueye, a las que señala como dos de los apoyos que le permitieron superar aquellos meses. Las declaraciones, recogidas en el cribado de redes de CanariasBaloncesto.com, forman parte de una entrevista más amplia en la que Leite repasa su experiencia en Zaragoza.

La salida de Leite del Casademont Zaragoza se produjo el pasado mes de abril. El propio club anunció entonces que la jugadora había solicitado poner fin a su etapa en la entidad después de abonar su cláusula de salida para incorporarse al training camp de Portland Fire en la WNBA. «Desde Casademont Zaragoza agradecemos a Carla su entrega y profesionalidad y le deseamos suerte y éxitos en su nueva andadura deportiva», señaló el club en su comunicado oficial.

Su marcha se produjo después de una temporada en la que Leite había tenido un papel importante en el conjunto aragonés. FIBA la incluyó entre las candidatas al premio Rising Star de la Euroliga Femenina y destacó sus 10,3 puntos y 2,8 asistencias de media en la competición, además de su importancia en el camino del Casademont hasta su primera Final Six.

Ahora, meses después de aquella salida, sus palabras ofrecen una visión muy crítica de su experiencia en Zaragoza y ponen sobre la mesa un relato personal muy diferente al que podía percibirse desde fuera durante su etapa en el conjunto aragonés.