New York Liberty ha dado el primer gran golpe de los playoffs de la WNBA. El conjunto neoyorquino, octavo clasificado de la temporada regular, se ha impuesto por 91-75 a Minnesota Lynx, número uno de la competición, en el Target Center y se coloca 1-0 en una serie de primera ronda al mejor de tres partidos. Breanna Stewart ha firmado una actuación monumental con 34 puntos, 12 rebotes, seis asistencias, dos robos y dos tapones.
El resultado tiene un peso especial por la diferencia entre ambos equipos durante la temporada regular. Minnesota terminó con el mejor balance de la WNBA, 33-11, y aseguró por segundo año consecutivo el primer puesto de la clasificación. New York, en cambio, llegó a los playoffs como octavo clasificado con un balance de 26-18. Sin embargo, el precedente de la temporada ya advertía de que la eliminatoria podía ser mucho más equilibrada de lo que indicaban los puestos: las Liberty habían ganado dos de los tres enfrentamientos entre ambos equipos durante la liga regular.
Minnesota comenzó mandando en el partido, pero New York había conseguido tomar ventaja al término del primer cuarto, 25-18. Las Lynx reaccionaron con un segundo periodo de 26-15 y llegaron al descanso por delante, 44-40. El partido parecía responder al guion de una eliminatoria entre dos equipos mucho más próximos de lo que sugería la clasificación.
Pero todo cambió tras el descanso. Las Liberty volvieron del vestuario con una intensidad defensiva mucho mayor y volvieron a controlar el encuentro. Un parcial de 25-16 en el tercer cuarto permitió a New York recuperar el mando y entrar en los últimos diez minutos con una ventaja de cinco puntos, 65-60. En el último periodo, el equipo visitante terminó de romper el partido con otro parcial favorable, 26-15.
Stewart fue la gran diferencia. La dos veces MVP de la WNBA anotó 11 de sus 18 lanzamientos de campo y estuvo especialmente eficaz en un partido en el que se enfrentó durante buena parte de la tarde a Napheesa Collier, su antigua compañera en Connecticut y una de las mejores defensoras de la competición. Stewart se quedó a solo dos puntos del récord de anotación en un partido de playoffs de la franquicia de New York.
La estrella de las Liberty estuvo además perfectamente acompañada. Leonie Fiebich aportó 16 puntos y Sabrina Ionescu terminó con 13, mientras que la circulación de balón permitió a New York acabar con 25 asistencias. El conjunto visitante también dominó claramente el rebote, 45-29, y tuvo una extraordinaria eficacia exterior: 13 triples de 25 intentos, un 52%.
Minnesota encontró muchas dificultades para responder en la segunda mitad. Nia Brodie fue la máxima anotadora de las Lynx con 16 puntos en apenas 19 minutos y Kayla McBride terminó con 14 después de fallar sus cinco primeros triples. Collier y Natasha Howard terminaron eliminadas por faltas, mientras que la número uno del último Draft, Olivia Miles, tuvo un debut de playoffs discreto: 11 puntos, 3 de 12 en tiros de campo y solamente una asistencia.
La victoria supone además un nuevo capítulo en la rivalidad entre ambos equipos. Las Liberty derrotaron a Minnesota en las Finales de 2024, en una serie que llegó hasta el quinto partido, y aquel título supuso el primer campeonato de la franquicia neoyorquina. Dos años después, ambos equipos vuelven a encontrarse en playoffs, aunque esta vez en una primera ronda al mejor de tres.
New York tendrá ahora la primera oportunidad de cerrar la eliminatoria. El segundo partido se disputará el martes 29 de septiembre en Nueva York y una victoria de las Liberty les daría el pase a semifinales. Minnesota estará obligada a ganar para forzar un tercer encuentro, que se jugaría el jueves 1 de octubre nuevamente en Minneapolis.
La derrota cambia además por completo el escenario para las Lynx. El mejor equipo de la temporada regular ha perdido el factor cancha en el primer partido de la serie y tendrá que ganar en Nueva York para mantener vivo su camino hacia el título.
Para las Liberty, en cambio, la noche deja una de esas victorias que pueden marcar una eliminatoria: triunfo fuera de casa, ante el número uno y con una Breanna Stewart que recordó por qué su nombre está asociado a las grandes noches de los playoffs de la WNBA. New York golpea primero. Y lo hace con contundencia: 91-75 en Minneapolis.
