Atlanta Dream recuperó el factor cancha en las Finales de la WNBA después de imponerse por 65-79 a Golden State Valkyries en el segundo encuentro de la serie, disputado en el Chase Center de San Francisco. La victoria visitante, la primera de Atlanta en unas Finales de la competición, llegó de la mano de una extraordinaria Angel Reese, autora de 30 puntos y 16 rebotes, que encontró en el partido la oportunidad de reivindicarse después de haber tenido dificultades para influir en la segunda mitad del primer enfrentamiento.
Las Valkyries comenzaron mejor y cerraron el primer cuarto con una ventaja de 21-18, pero Atlanta fue ganando terreno a medida que avanzaba el encuentro, apoyada en la actividad de Reese cerca del aro y en una defensa que fue reduciendo las opciones ofensivas de las locales. Las Dream se marcharon al descanso por delante, 37-39, y terminaron de cambiar el rumbo del partido después de la reanudación, cuando Golden State se quedó en nueve puntos durante el tercer cuarto frente a los 21 de su rival. Un triple de Jordin Canada sobre la bocina contribuyó a cerrar ese periodo con un contundente 46-60 que obligaba a las Valkyries a afrontar los últimos diez minutos con una desventaja de catorce puntos.
Reese fue la gran protagonista de una noche en la que Atlanta encontró en su interior una fuente constante de producción ofensiva y una referencia capaz de condicionar la defensa rival. La jugadora terminó con 30 puntos, 16 rebotes y tres asistencias, además de dos tapones, y se convirtió en la más joven en registrar al menos 30 puntos y 15 rebotes en un partido de las eliminatorias de la WNBA. Su actuación estuvo acompañada por el trabajo de Jordin Canada, que repartió diez asistencias, mientras Atlanta sumaba 49 rebotes y encontraba en las transiciones otra vía para castigar a un conjunto local cada vez más incómodo.
Golden State no logró reproducir la eficacia defensiva que le había permitido ganar el primer partido por 68-64. Las Valkyries mantuvieron el encuentro relativamente cerca durante la primera mitad, pero su falta de acierto terminó pesando cuando Atlanta aumentó la intensidad tras el descanso. El equipo local concluyó con un 34,4 por ciento de acierto en tiros de campo y perdió 18 balones, mientras las Dream aprovecharon sus recuperaciones para anotar 19 puntos al contraataque. La diferencia también se reflejó en los tiros libres, con 35 lanzamientos para Atlanta frente a los 19 de Golden State, en un partido en el que las locales cometieron 23 faltas.
La victoria permite a Atlanta abandonar San Francisco con la eliminatoria igualada y la posibilidad de convertir su pista en un elemento decisivo a partir del tercer encuentro. Las Valkyries, que habían defendido su ventaja inicial en el primer partido, deberán encontrar respuestas ofensivas para evitar que la serie quede marcada por el dominio interior de Reese y la capacidad de las Dream para imponer su ritmo después del descanso. El tercer partido se disputará este miércoles en Atlanta, donde ambos equipos volverán a encontrarse con las Finales abiertas y el factor cancha de nuevo en juego.
