Angel Reese se ha quedado sin adjetivos para describir su temporada. La pívot de Atlanta Dream volvió a hacer historia este domingo al firmar su 29.º doble-doble de la campaña en la victoria de su equipo ante Minnesota Lynx (89-81), estableciendo un nuevo récord de la WNBA en una temporada y superando los 28 que Alyssa Thomas consiguió en 2023.Reese terminó el partido con 15 puntos y 11 rebotes, además de dos robos y un tapón. El doble-doble llegó cuando todavía quedaban más de cinco minutos para el final, confirmando un registro que parecía especialmente difícil de alcanzar en una competición que disputa temporadas de 40 partidos.
Pero el récord de dobles-dobles es solo el último capítulo de una temporada en la que Reese ya ha establecido otras dos marcas históricas. El 25 de agosto capturó 26 rebotes ante Los Angeles Sparks, la mayor cifra jamás alcanzada por una jugadora en un partido de la WNBA, y aquella misma noche superó también el récord de rebotes totales en una temporada. Terminó aquel encuentro con 458 capturas.
La progresión resulta todavía más llamativa al ponerla en contexto. Reese está promediando 16,1 puntos, 12,5 rebotes, 2,8 asistencias y 1,8 robos en 38 partidos. Lidera la WNBA en rebotes totales, rebotes ofensivos y dobles-dobles, y suma ya tres temporadas consecutivas promediando un doble-doble desde que llegó a la liga en 2024.
Su impacto no se limita, sin embargo, a los registros individuales. Atlanta derrotó a Minnesota por segunda vez en tres enfrentamientos esta temporada y terminó la primera parte de la campaña con un balance de 26-14. Las Dream se mantienen así en plena lucha por las posiciones altas de la clasificación, mientras las Lynx continúan líderes con 31-9. La derrota redujo además a dos partidos la ventaja de Minnesota sobre Golden State, que terminó la jornada con 29-11.
La victoria tuvo también un componente especial para Atlanta: DeWanna Bonner debutó con las Dream después de incorporarse al equipo la semana pasada. La veterana, dos veces campeona de la WNBA, aportó siete puntos, cuatro rebotes, dos asistencias y un robo en 17 minutos, pero su principal aportación llegó también desde la experiencia y el liderazgo que el vestuario esperaba de ella.
Y hay una última lectura interesante. Atlanta se marcha al parón de la Copa del Mundo con una jugadora que está acumulando récords individuales mientras el equipo se mantiene entre los aspirantes de la Conferencia Este. La WNBA se detendrá ahora durante 17 días por el Mundial de Alemania, pero cuando regrese quedarán cuatro partidos para que las Dream intenten convertir una temporada extraordinaria de Reese en una candidatura real a las rondas decisivas.
A sus 24 años, la jugadora que llegó a la WNBA como número 7 del Draft de 2024 ya ha dejado de ser únicamente una especialista en dobles-dobles. En su tercer año profesional, Angel Reese está reescribiendo algunos de los registros estadísticos más difíciles de la competición.
