Anastasia Lishchuk, dos oros europeos con 14 años y un futuro que ya apunta muy alto

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Anastasia Lishchuk acaba de conquistar su segundo oro consecutivo en el EuroBasket U16 femenino con España y lo ha hecho todavía con 14 años. La pívot del Valencia Basket, nacida el 6 de diciembre de 2011, ya disputó el campeonato continental de la categoría en 2025 y volvió a hacerlo este verano, un año antes de alcanzar la edad máxima de la competición.La jugadora valenciana fue una de las piezas de la selección española que volvió a proclamarse campeona de Europa. En la edición de 2026 terminó con 8,8 puntos y 6 rebotes por partido, después de haber sido señalada por FIBA antes del torneo como una de las jóvenes talentos a seguir. En la fase de grupos llegó a liderar el campeonato en eficiencia, con 18,3 de valoración media, además de aportar 11 puntos, 5,7 rebotes, 4,3 robos y 2,3 tapones por encuentro.

Su evolución resulta especialmente llamativa por su edad y por el nivel físico que ya presenta. Con 2,03 metros de altura, Lishchuk está compitiendo contra jugadoras que en muchos casos son dos años mayores que ella y continúa acumulando experiencia internacional en categorías superiores a la que le corresponde por edad. En 2025 ya había formado parte del equipo español que conquistó el oro, aunque entonces tuvo un papel más reducido: promedió 3,4 puntos y 5 rebotes en los siete partidos del torneo.

La progresión durante un solo año resulta evidente. En 2026 su participación aumentó y su impacto fue mucho mayor, hasta convertirse en una de las jugadoras destacadas del campeonato. El crecimiento también refleja el trabajo desarrollado durante la temporada con Valencia Basket, club al que pertenece y en cuya cantera se ha convertido en uno de los nombres con mayor proyección del baloncesto español.

Y en Valencia hay un apellido que inevitablemente acompaña a Anastasia. Su padre, Serhiy Lishchuk, fue durante años uno de los interiores más reconocibles del Valencia Basket, donde dejó una huella importante durante su etapa en el club. Ahora es su hija quien empieza a escribir su propia historia con el balón naranja, defendiendo además los colores de la entidad valenciana que su padre defendió durante tantas temporadas.

Con dos Europeos U16 y dos oros a los 14 años, el próximo verano puede abrir una posibilidad todavía más extraordinaria: Anastasia tendrá edad para disputar por tercera vez el campeonato continental de la categoría. Si España vuelve a contar con ella, podría afrontar un tercer Europeo U16 consecutivo e intentar ampliar una colección de oros que ya resulta excepcional para una jugadora de su edad.

El camino acaba de empezar para una jugadora que todavía tiene mucho margen de crecimiento, pero que ya ha dejado dos títulos europeos en su palmarés. Y en Valencia, donde su apellido ya era conocido desde hace años, nadie necesitará demasiadas explicaciones para saber de dónde viene la sonrisa cuando Anastasia levanta otra medalla de oro.