Aday Mara irrumpe en la NBA y convierte su debut en una declaración de intenciones

Share

Aday Mara ha necesitado apenas un partido de pretemporada para empezar a dejar su huella en Oklahoma City. El pívot zaragozano debutó con los Thunder ante New Orleans Pelicans y lo hizo como titular, firmando 12 puntos, 9 rebotes, 3 asistencias y 3 tapones en 18 minutos y 23 segundos, con un dato especialmente llamativo para un jugador que afrontaba su primera experiencia NBA: convirtió los cinco lanzamientos de campo que intentó y añadió dos tiros libres, sin cometer una sola pérdida.Oklahoma terminó perdiendo por 110-116, en un encuentro de preparación en el que Mark Daigneault repartió minutos y reservó a buena parte de sus principales jugadores, pero Mara aprovechó la oportunidad para presentarse ante el público estadounidense con una actuación que fue mucho más allá de la estadística. Su presencia física, su capacidad para proteger el aro y, sobre todo, la tranquilidad con la que tomó decisiones en ataque ofrecieron una primera muestra de las posibilidades que puede tener dentro de una rotación que todavía está por definir.

El pívot español, elegido en el número 12 del último Draft, llegó a Oklahoma después de proclamarse campeón de la NCAA con Michigan y después de una temporada universitaria en la que terminó de convertir en realidad la enorme expectativa que había acompañado su formación desde Zaragoza. La franquicia decidió apostar por un jugador de 21 años y 2,18 metros que todavía necesita adaptar determinados aspectos de su juego al ritmo y al espacio de la NBA, pero cuyo talento para jugar cerca del aro y su capacidad de pase lo convierten en un perfil especialmente interesante.

Su estreno tuvo además algunos detalles que explican por qué su actuación ha generado tanta atención. Mara no se limitó a aprovechar su tamaño para finalizar cerca del aro, sino que intervino en prácticamente todos los aspectos del juego. Capturó nueve rebotes, repartió tres asistencias y consiguió tres tapones, mientras que en defensa mostró una movilidad que será determinante para conocer hasta dónde puede llegar su adaptación a la NBA.

Una de las secuencias más significativas llegó precisamente en una acción defensiva en la que consiguió taponar un lanzamiento y participar después en la transición ofensiva, mostrando una combinación de longitud y movilidad que Oklahoma considera una de las razones principales para haber apostado por él. La franquicia llevaba meses trabajando en su adaptación física y el propio Daigneault destacó después del encuentro la evolución experimentada por el jugador desde la Summer League.

El entrenador de los Thunder ha insistido durante la pretemporada en la necesidad de que Mara pueda sostener físicamente el ritmo de la NBA y defender durante periodos prolongados sin que su tamaño se convierta en una limitación. El trabajo realizado durante los últimos meses parece haber dado sus primeros resultados, aunque el propio contexto del encuentro obliga a mantener cierta prudencia antes de extraer conclusiones definitivas sobre su papel en la temporada.

La competencia por los minutos interiores será importante. Oklahoma cuenta con Chet Holmgren como una de las piezas fundamentales de su estructura y con Isaiah Hartenstein como otro de los pívots de referencia de la plantilla, de modo que Mara tendrá que ganarse progresivamente su espacio dentro de una rotación que pertenece a un equipo que acaba de conquistar el campeonato de la NBA. Su situación no es, por tanto, la de un rookie obligado a asumir inmediatamente responsabilidades de primer nivel, sino la de un jugador joven que puede crecer protegido por una de las estructuras competitivas más interesantes de la liga.

Precisamente por eso su estreno resulta especialmente significativo. Mara no necesitó un gran volumen de lanzamientos ni una acumulación de posesiones para producir, sino que encontró diferentes maneras de contribuir al juego, algo que puede facilitar su incorporación a una plantilla en la que cada posesión tiene un valor extraordinario y en la que el papel de los jugadores secundarios pasa muchas veces por aprovechar los espacios que generan las grandes estrellas.

También existe una dimensión española en todo lo ocurrido. Mara se convierte en uno de los grandes proyectos interiores del baloncesto español que buscan hacerse un hueco en la NBA y su llegada a Oklahoma se produce después de una trayectoria que comenzó en Zaragoza, pasó por el baloncesto profesional español y continuó en UCLA antes de trasladarse a Michigan, donde terminó proclamándose campeón universitario.

Su elección en el número 12 del Draft ya había colocado sobre él una responsabilidad considerable, pero el primer contacto con la NBA ha servido para demostrar que la adaptación no parece intimidarle. Los 12 puntos, nueve rebotes y tres tapones de su estreno no garantizan minutos ni protagonismo cuando comience la temporada oficial, pero sí ofrecen a Oklahoma una primera evidencia de que el jugador por el que apostó en el Draft puede tener recursos suficientes para competir desde muy pronto.

Todavía queda mucha pretemporada y Mara tendrá que superar pruebas bastante más exigentes cuando las rotaciones sean más cortas y los rivales jueguen con mayor intensidad, pero su primera aparición ha dejado una impresión especialmente positiva en una franquicia que conoce bien el valor de desarrollar talento joven y que puede permitirse darle tiempo para que termine de convertirse en el jugador que imaginó cuando utilizó el número 12 del Draft para llevárselo a Oklahoma.